01 febrero 2013

Bruno Dumont - Hors Satan (2011)

Français | Subs: Français/Castellano/English
105 min | XviD 704x288 (16:9) | 1664 kb/s | 192 kb/s AC3 | 25.0 fps
1.37 GB + 3% rec.


http://www.imdb.com/title/tt1666168/



In a village on the French Opal Coast, a drifter engages in a perplexing relationship with a young woman who has suffered abuse. 
En un pueblo de la Côte d'Opale, un vagabundo mantiene una relación inquietante con una joven que ha sido víctima de abusos.


 
 
Pues aunque -o quizás precisamente porque- Dumont renuncia a las respuestas, es el suyo un cine que exige una reacción. Se trata siempre de algo más que de aquello que captura la cámara. Quizás en ningún caso llegue el potencial místico del cine en los films que se hacen en la actualidad a la expresión -y a la erupción- que se da en la obra de Dumont. Su confianza en intérpretes no profesionales es parte importante de esta visión. La ruptura con lo conocido, la irrupción de un rostro nuevo, nos arrebatan la seguridad de sólo estar sentados en una sala de cine. Ese nuevo rostro introduce, como tal, en sí un misterio, y preserva lo (no)familiar del film de un solo vistazo. Los films de Dumont fuerzan la mirada, porque nosotros mismos somos mirados, y porque sus enigmas no se resuelven sino que persisten: se constituye con ello la sensación de que ocurre aquí algo auténticamente inexplicable.
 Till Kadritzke, critic.de


La démarche de Bruno Dumont est on ne peut plus explicite ici : il s'agit pour lui de dépouiller son film afin de n'avoir plus à se poser que des questions de mise en scène, d'espace, de corps et de visages. L'intrigue n'est plus qu'une excuse, le projet étant tout d'abord de filmer un paysage, de nous y immerger. On parcourt ainsi aux côtés des personnages une petite trentaine de kilomètres carrés, toujours à pied, au ras de la terre (jamais la caméra ne s'élève au-dessus des paysages et des hommes). Ce que Dumont recherche, c'est d'abord nous faire partager l'expérience de ce paysage et il y parvient de manière magistrale. Parcourir un champ au lever du jour, franchir une barrière, s'enfoncer dans un marécage... chaque fois qu'il filme un espace, une micro action, il parvient à nous les restituer sous une forme pure, originelle. C'est ainsi qu'un taillis devient mystérieux, inquiétant comme il peut l'être lorsque l'on se promène seul dans un sous-bois. Le cinéma ne s'arrête jamais sur ces détails, alors qu'il est peut-être le seul art à être capable d'en restituer la force primitive. Lorsque l'on se promène, on est saisis par des détails de la nature – le bruit du vent sur les feuilles, un talus un peu sombre où l'on sent que quelque chose est tapi – et c'est cette attention presque animale que l'on retrouve à la vision du film. Pour atteindre cela, Dumont ne fait pas dans le naturalisme, ou alors un "faux naturalisme". Les sons que l'on entend sont tous des sons directs, mais ils n'appartiennent pas forcément à l'image que l'on voit et les échelles de plans visuels et sonores ne raccordent pas toujours. L'image est en scope, imposante, invitant à la contemplation aussi bien des paysages que des visages des acteurs. Lorsqu'il filme le Gars marcher ou faire un geste simple, le cinéaste le fait en contre-plongée, lui donnant la stature d'un personnage de mythe.  

Cette mise en images qui défie le naturalisme associée à la longueur des plans permet de provoquer la remontée de sensations, de souvenir ancrés en nous. Hors Satan est donc d'abord une expérience sensorielle, sensitive, et Dumont se fait ici moins réflexif qu'il na pu l'être (« 29 Palms ») pour se livrer avant tout à ses intuitions. On ne comprend pas tout au film, aux intentions – si intentions il y a – du cinéaste. On devine simplement que le Gars est un homme qui se situe au-delà de toute morale, qui peut aller aux extrêmes aussi bien de la bonté que de la violence, et ce parfois dans un même mouvement. Dumont requestionne ainsi notre rapport au bien et au mal en nous détachant de toute question morale, en préférant l'émotion et les sensations à la pensée, en ouvrant son film à la contradiction. On devine qu'une fois de plus, après Hadjewich, Dumont prône pour une réappropriation du sacré par l'homme. Ses héros prient, mais ce sont des prières qui sont au-delà de la religion et qui sont destinées à quelque chose de sacré mais qui n'a rien à voir avec un Dieu : la nature, l'art... le cinéma peut-être ? Hors Satan est le film le plus radical de Bruno Dumont et donc le plus proche de sa vision de cinéaste. Il est certainement arrivé au bout de ce mouvement d'épure et il lui faudra après ce film se confronter de nouveau au sujet, au récit, pour éviter le risque de ne plus faire avancer son cinéma. En attendant cette possible et souhaitable évolution de sa carrière, Hors Satan reste une expérience de cinéma rare qu'il faut absolument vivre.


El recorrido de Bruno Dumont no podría ser aquí más explícito: se trata de despojar al film para no tener que plantearse más preguntas de puesta en escena, de espacio, de cuerpos y de rostros. La trama ya no es más que una excusa: el proyecto es en principio filmar un paisaje, sumergirnos en él. Recorremos así, junto con los personajes, una treintena de kilómetros cuadrados, siempre a pie, a ras del piso (nunca la cámara se eleva por encima del paisaje y de los hombres). Lo que Dumont busca en primera instancia es hacernos participar de la experiencia de ese paisaje, y lo logra de manera magistral. Recorrer un campo al amanecer, cruzar un alambrado, adentrarse en una marisma... cada vez que filma un espacio, una microacción, logra él restituirnos su forma pura, original. Es así como un bosquecillo se torna misterioso, inquietante como puede serlo cuando nos paseamos solos entre la maleza. El cine no se detiene jamás en estos detalles, aun siendo quizás la única arte capaz de restituirnos su forma primitiva. En las recorridas, somos asaltados por detalles de la naturaleza -el ruido del viento en el follaje, un talud algo sombrío en el que se siente que podría haber algo agazapado- y es esta atención casi animal lo que retorna en la visión del film. Para llegar a esto, Dumont no incurre en el naturalismo, o más bien en un "falso naturalismo". Lo que oímos es todo sonido directo, pero no pertenece necesariamente a la imagen que vemos, y las escalas de los planos visuales y sonoros no siempre son congruentes. La pantalla ancha, imponente, invita a la contemplación tanto de los rostros como de los paisajes. Cuando fotografía al Tipo, caminando o cumpliendo un simple gesto, el cineasta lo hace en contra-picado, otorgándole una estatura de personaje mítico.

Esta puesta en imágenes asociada con una longitud de los planos que desafía al naturalismo hace aflorar sensaciones, recuerdos anclados en nuestro interior. Hors Satan es así en primer lugar una experiencia sensorial, sensible, y Dumont se vuelve aquí menos reflexivo que en otras oportunidades (29 Palms) para entregarse ante todo a sus intuiciones. No entendemos del todo todo lo que ocurre en el film, o las intenciones -si es que las hay- del cineasta; adivinamos simplemente que el Tipo es un hombre que se ubica más allá de toda moral, que puede llegar a extremos, ya sea de bondad o de violencia, y esto a veces en un solo y mismo movimiento. Dumont cuestiona otra vez nuestra relación con el bien y con el mal, abstrayéndose de toda pregunta moral, prefiriendo la emoción y las sensaciones al pensamiento, abriendo su film a la contradicción. Se adivina que, una vez más, después de Hadjewich, Dumont aboga por una reapropiación de lo sagrado por el hombre. Sus protagonistas rezan, pero son éstas plegarias que están más allá de la religión y que van dirigidas a algo del orden de lo sagrado, a algo que no tiene nada que ver con un Dios: la naturaleza, el arte... ¿quizás el cine? Hors Satan es el film más radical de Bruno Dumont y por ende el más cercano a su visión de cineasta. Ha arribado aquí por cierto al cabo de un movimiento de depuración, y tras este film deberá enfrentarse de nuevo con el tema, con el relato, para evitar el riesgo de que su cine no avance más. A la espera de esta posible y deseable evolución de su carrera, queda Hors Satan como una rara e indispensable experiencia cinematográfica.

 Olivier Bitoun, TV Classik


Bruno Dumont: Hors Satan
Interview in Filmmaker Magazine  
(English) 
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Bruno Dumont sobre Hors Satan
entrevista de Filmmaker Magazine 
 

No sé de dónde viene, no es la copia que circuló por KG, 24fps, o PB, aunque de calidad similar. Archivo rotulado "LoveHate": quienquiera que sea, gracias al filántropo desconocido. Subtítulos ingleses anónimos, portugueses de frombr (cinemarginal.org), y castellanos de un servidor.


 190Mb x 7 + 106Mb

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3 comentarios:

Francisco Zaldua dijo...

muchas gracias se ve excelente esta pelicula. De nuevo mil gracias, un saludo.

Nacho dijo...

solemos coincidir en las películas modernas que ofrecemos en nuestros blogs. Muchas gracias por los aportes en tiempos en que la gente escribe y habla mucho de cine de autor, pero los que compartimos películas para que las gente las vea se cuentan con los dedos de una mano. un saludo.

tribu dijo...

Que la disfruten... (bueno, quizás no es el verbo adecuado... pero ustedes me entienden) Y gracias, Nacho, estaré atento a ese blog.

Un saludo.