
Inglés/English | Subs: Castellano
82 min | XviD 720x480 | 1249 kb/s | 128 kb/s mp3 | 23.97 fps
812 MB
Jim Wilson es un policía violento, amargado y con tendencias solitarias porque no le gusta su trabajo ni lo que la gente piensa de el. Por su agresividad es trasladado al campo a resolver un caso de asesinato. Allí dará un cambio radical su personalidad cuando entra en contacto con el padre de la victima y la hermana del asesino.
Al igual que su debut como director, Los amantes de la noche, La casa en la sombra tiene a John Houseman como productor. Un hombre que produjo obras como Cautivos del mal (1952), El loco del pelo rojo (1956) y Dos semanas en otra ciudad (1962), todas de Vincente Minnelli, Carta de una desconocida (1948, Max Ophüls), Julio César (Joseph L. Mankiewicz, 1953) o Los contrabandistas de Moonfleet (Fritz Lang, 1955). En 1959, Nicholas Ray leyó la novela Mad With Much Heart, de Gerald Butler, y le atrajo de ella, el concepto del policía que patrulla las calles para erradicar la violencia mientras lleva, sin embargo, esa misma violencia dentro de sí mismo. Ray le propuso a Houseman su adaptación al cine, pero éste no compartió su entusiasmo. No obstante, pudo llevarla a buen puerto gracias a su tenacidad y perseverancia por lo que no se puede considerar a On Dangerous Ground como un mero encargo de estudio. En apenas 80 minutos Ray incumple las espectativas iniciales de estar ante un film noir canónico A él le interesa menos la intriga policial acerca de la resolución del asesinato de una niña que el itinerario moral del personaje protagonista. La casa en la sombra es una película cortada en 2. Dos universos incompatibles y visualmente enfrentados: el mundo urbano, nocturno, dominado por el negro y toda la gama de grises, y el mundo rural, diurno, iluminado por el resplandor claro de la nieve. Jim Wilson (Robert Ryan), el huraño y amargado agente de policía es desterrado de la ciudad por sus métodos violentos y el pueblo al que acude a resolver un caso, será su lugar de redención, donde recobrará la dignidad, en el amor de una mujer ciega. Todo en poco menos de 4 noches, filmado por Ray con la urgencia y el lirismo que le caracterizaban y con una economía narrativa en la que todo es esencial, nada sobra. La película comienza de manera espléndida. En la secuencia de apertura se nos presenta el ritual cotidiano de los policía preparándose en su casa para iniciar su patrulla nocturna. Con ello se nos introduce el tono que tendrá este segmento urbano, un retrato descarnado de tono documental del trabajo de un policía solitario, violento, que transmite amargura en sus miradas y sus acciones. En la 2ª parte, que acontece en una inhóspita zona montañosa siempre nevada, gana fuerza el melodrama a través de imágenes de un romanticismo desesperado y un sórdido lirismo. (leolo)La casa en sombras es una película pequeña, de “clase B”, de 82 minutos, y cine negro de muchos quilates. La película tiene dos partes diferenciables, la primera parte, es urbana y nocturna, y nos perfila el carácter del personaje de Jim Wilson (Robert Ryan), un detective de la policía, hastiado de su trabajo y de si mismo, de su soledad, y propenso a incontrolarse y a ser violento. Esta parte es vibrante y enérgica, con una cámara viva (a veces al hombro) que le aporta un dinamismo y veracidad estupendos. La segunda parte transcurre en un entorno rural nevado, a donde acude Jim como purga por sus actos violentos en la ciudad, a investigar el asesinato de una niña. Aquí el tono del relato cambia al melodrama, ya que Jim conoce a Mary Walden (excelente Ida Lupino), la hermana ciega del asesino. Y Jim encuentra la paz a sus pecados. (...)
Película que empieza deliberadamente fría, seca, dura, y que progresa de manera sorprendente y luminosa, La casa en la sombra es por diferentes motivos una de las mejores películas de la historia, un ejemplo de cómo el ritmo y el tono de un filme puede acompañar de manera perfectamente sincronizada a la evolución dramática de los personajes en la historia. Gran obra maestra de Nicholas Ray, de visión obligada para los paladares más refinados y delicados. (...)
La casa en sombras es una película de claros y oscuros, de contrastes (campo y ciudad, violencia y sensibilidad) al servicio de ideas ejemplarizantes como que la violencia no conduce a ninguna parte y solo engendra violencia ó que para recibir primero hay que dar. Ideas que Nicholas Ray desarrolla con maestría con ayuda de una fotografía de auténtico lujo (recordemos los espacios nevados y las persecuciones sobre la nieve) y por encima de todo, absolutamente ajustada a la enseñanza que Ray quiere transmitir, con un trabajo musical excelente de quien fue compañero musical cinematográficamente hablando de Orson Welles y posteriormente lo sería de Hitchcock y con un gran actor, de esos que marcaron época, como Robert Ryan, de alguna manera especializado en papeles con carga sicológica (recordemos sino su trabajo en Colorado Jim), Y además sería injusto no mencionar a Ida Lupino y dentro de los llamados actores de reparto, a un Ward Bond que siempre distingue con su buen hacer las películas en que actúa. Una película absolutamente representativa de la mayoría de edad de un género tan interesante como es el “cine negro”. (Claqueta)
Robert Ryan plays Jim Wilson, a tough police detective embittered by years of dealing with low-life urban scum, in Nicholas Ray’s moving film noir. After severely beating several suspects, Jim is assigned to a case far from the city to find the killer of a young girl. Joining the manhunt, in snow-covered terrain, Wilson finds himself paired with the victim’s father, Walter Brent (Ward Bond), who plans to shoot the killer himself. When the two men come upon a cabin occupied by Mary Malden (Ida Lupino), a blind woman who is also the killer’s sister, Wilson’s life is changed forever. Mary, a generous and loving person who has cared for her mentally ill brother Danny (Sumner Williams) since the death of their parents, convinces Wilson to protect Danny from Brent. Wilson also promises to get help for Danny if he surrenders to him. Inspired by Mary’s courage and recognizing Brent’s rage as the mirror image of his own, Wilson gains the insight to free himself from his own blindness. The film includes a memorable score by Alfred Hitchcock favorite Bernard Herrmann. —allmovie guide
"Es probablemente la película más insólita de Nicholas Ray de cuantas dirigió y, al mismo tiempo, una de las más personales, pues ningún otro cineasta podría haberla firmado." Jean Wagner
Subs:
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Inglès/English I Subs:Castellano 
Allá por principios de los años cuarenta, el recién licenciado en leyes por una prestigiosa universidad, Delmer Daves, decidió cambiar los anuarios del Tribunal Supremo de los Estados Unidos por una cámara. Quizá hubiera ganado más fama como abogado que como director porque a Delmer Daves le conocen muy pocos y era uno de esos realizadores sólidos y estupendos, incapaz de hacer películas malas aun cuando le relegaban a la serie B una y otra vez. Es tiempo ya de reconocer la labor de un director que se adaptaba a todo tipo de géneros y presentaba unas obras más que dignas con héroes solitarios enfrentados a su propia condición de hombres turbios, de pasado reprochable, de origen marginal o de distinta condición social. Es tiempo de que Delmer Daves entre en la eternidad de los grandes directores.Fue el que dirigió la película maldita de todas las protagonizadas por Humphrey Bogart y Lauren Bacall: La senda tenebrosa, con ese comienzo en plano subjetivo con el fin de ocultarnos el rostro del protagonista y ver su punto de vista (que luego veremos en una fotografía de un periódico), que se somete a una operación de cirugía estética para disimular sus facciones (maravilloso rostro el de Bogart) para dedicarse después a saldar cuentas. Si bien el recurso no era nuevo, Robert Montgomery ya lo experimentó un par de años antes con su versión de Philip Marlowe en la mediocre La dama del lago, no era tan repetitivo ni tan pesado y obedecía, más que a una razón estilística, a una razón narrativa. La senda tenebrosa, en todo caso, es una película excepcional, de una potencia visual deslumbrante y que, desde luego, está al mismo nivel que cualquiera de las otras tres del tándem Bogart-Bacall. (
Wrongly convicted for the murder of his wife, Vincent Parry escapes from prison with the intention of bringing the real culprit to justice. Dark Passage may not be the best example of American film noir, but it is certainly one of the most enjoyable. The deficiencies of the patently absurd plot – taken from a mediocre David Goodis novel – would be unbearable if it were not for Delmer Daves’s inventive direction, some stylish noir photography and all-round strong performances. This was one of the earliest American film noirs to make extensive use of real locations – in this case, San Francisco – something which gives the film a very different feel to what had gone before, a much greater sense of realism and modernity. (
"Respira hondo y cruza los dedos." Irene Jansen











Inglès/English-Castellano (Dual) I Subs:Castellano
En los años difíciles del maccarthysmo obtuvo George Stevens uno de los mayores éxitos de su carrera con Un lugar en el sol (1951), un filme que se vería coronado con seis Oscars: a la dirección, al guión, a la fotografía, al montaje, a la música y al vestuario. Se basó en la célebre novela social de Theodore Dreiser Una tragedia americana, publicada en 1925 y basada en el caso auténtico del asesinato en 1906 de Grace Brown por su arribista amante, texto que ya había tentado a S. M. Eisenstein en su breve e infructuosa incursión en Hollywood. Pero cuando los gerifaltes de la Paramount le preguntaron si su protagonista era culpable del asesinato de la chica, el director soviético respondió que la culpa era de la sociedad y de los valores del sistema capitalista que le habían empujado al crimen. Aquí se acabó el diálogo con el director bolchevique y el proyecto fue traspasado a Josef von Sternberg, quien lo rodó en 1931 con Philips Holmes y Sylvia Sydney, respetando el título original de la obra, An American Tragedy.En su versión Stevens cambió el nombre del protagonista y el título original del libro, transformándolo en Un lugar en el sol, en coherencia con el diferente tratamiento que dio al asunto original, pues convirtió el drama social en un film romántico, en el que el amor (sentimiento legítimo) y la ambición social (valor legítimo en la sociedad norteamericana) ofrecían las claves de la conducta del protagonista. Así, el humilde George Eastman (Montgomery Clift), sobrino de un gran fabricante de bañadores femeninos, pasa de ser el novio de Alice, una obrera de la empresa y a la que ha dejado embarazada (Shelley Winters), a ser seducido por Angela Vickers, una hermosa muchacha de la alta sociedad (Elizabeth Taylor). La dificultad para conseguir un aborto y las presiones de Alice sobre George para que se casen deterioran su relación. La fastidiosa doble vida del protagonista, que frena sus aspiraciones amorosas y su salto de clase, desemboca en un paseo en barca en un lago, en el curso del cual vuelca la embarcación y Alice muere ahogada. Como Stevens escamotea el episodio con una oportuna elipsis, la muerte de Alice abre un abanico de hipótesis acerca de la culpabilidad de George.El hermoso tratamiento fotográfico en claroscuro de buena parte del filme refleja a la perfección el atribulado mundo interior de George. “Esto es demasiado bonito”, dice tras conocer a Angela. Antes de esta escena, otro claroscuro, esta vez impuesto por la censura, hace que el dial encendido y la música de un aparato de radio nos sugieran el coito en noche lluviosa que provocará el embarazo de Alice. Hay algo dostoiewskiano en el claroscuro de la conciencia de George tras ser deslumbrada por la radiación erótica de Angela. Y Stevens, en efecto, reconduce el drama social de Dreiser a una cuestión ética, a un problema de conciencia. Un abogado intenta convencer al jurado de que aunque George acarició el proyecto de asesinar a Alice, no fue su asesino, ya que su muerte fue fruto del accidente acuático. Declarado culpable de asesinato premeditado, George confesará en la cárcel a su madre y a un cura: “No sé si soy culpable de esto o no. Y me gustaría saberlo”. Y en su conducción por el corredor de la muerte el espectador tendrá el consuelo final de la sobreimpresión mágica de un beso de Angela, con el mejor glamour hollywoodiense.Un lugar en el sol ofreció la temperatura del star-system de la época, con un atormentado Montgomery Clift, según el canon del Actor’s Studio y en su quinta película, transfigurado por una jovencísima y deslumbrante Elizabeth Taylor, de quienes se dice que el estudio alentó su romance durante el rodaje, en beneficio del resultado final. Ambos consolidaron así su lugar en el sol de la fama hollywoodiense, mientras Shelley Winters daba un giro espectacular a su carrera, abandonando su anterior perfil frívolo. Y es reseñable que dos víctimas de la caza de brujas maccarthysta colaboraron en este filme: el guionista Michael Wilson y la actriz Anne Revere, en el papel de madre del protagonista, sin alcanzar en cambio su debido lugar en el sol. (Texto de Román Gubern, tomado de 



Francès/French I Subs:Castellano/English
Actor, poeta, ensayista, libretista de ópera, autor de más de 120 obras de teatro y realizador de 25 películas, no es fácil separar su condición de argumentista de la de intérprete, guionista y aún director de actuación. Su vida entera fue pura representación.
"Si la gran originalidad de "La novela de un tramposo" consiste en ser el único film de ficción de la historia del cine que haya sido comentado por una voz en off en un 90%, su inmenso mérito consiste en hacer olvidar esta particularidad, a tal punto que los espectadores que fueron interrogados a la salida de la sala creían haber visto una película actuada y hablada directamente." François Truffaut




