29 noviembre 2011

Yasujiro Ozu - Ukigusa (1959)


Japonès/Japanese | Subs:Castellano/English/Français/Portugués
119 min | XviD 512x384 | 1554 kb/s  | 119 kb/s mp3  | 23.97 fps
1,36 GB + 3% de recuperación rar
Una compañía de teatro llega a un pueblo al sur de Japón, donde el director se reencuentra con una antigua amante y su hijo, al que éste cree que es su tío. La actriz protagonista, está celosa y para dejar en evidencia a su director, le dice a una compañera que intente seducir a su hijo.
Creo que fundamentalmente hay que entender UKIGUSA como una película en la que se ofrece un viaje de autoreconocimiento por parte del principal personaje de la película –nos estamos refiriendo a Komajuro, por más que la obra tenga un cierto carácter coral-. Esa sensación de retorno a un pasado, de saldar una cuenta con su propia conciencia tiene su referente más evidente en ese retorno hacia la que fue su principal amante y con la que mantuvo su único hijo. Pero es a partir de esa situación, que tendrá una gran importancia en el conjunto del film, la que dará pie a ese conjunto de disgresiones que conformarán el conjunto de una obra densa, sugerente, de gran serenidad y riqueza visual –como por otra parte es habitual en el cine de Ozu-, y en el que las tonalidades de su gama cromática irán evolucionando desde la claridad y alegría inicial, hacia una progresiva oscuridad y tonalidades tenues, hasta concluir en sus pasajes finales con un retorno a las claridades –esa imagen diurna con la que concluye la misma una vez Komajiro y Sumiko viajan de nuevo juntos en busca de un futuro-, volviendo a ese tono aparente optimista que había abandonado su segunda mitad.Pero al mismo tiempo, en esas imágenes se refleja –en ocasiones en una secuencia bien cotidiana-, el atavismo del papel tradicional de la mujer, de la madre japonesa, el sentido ritual de sus habitantes, el contraste y conflicto entre generaciones o la propia influencia occidental (el vestuario y el propio aspecto de Kiyoshi). Esa sensación de totalidad, de que cada encuadre, cada mirada, cada movimiento de los actores, cada mancha de color, está imbricado en diversas interpretaciones y sutiles pinceladas de pensamiento, apreciaciones y matices, se da de nuevo en esta obra de madurez de Ozu. Una película de la que cabe retener sus imágenes iniciales llenas de luminosidad, la nunca suficientemente valorada capacidad del realizador de saber introducir una secuencia con apenas unos breves planos que sirven de introducción a las principales secuencias o el encanto que tienes aquellas intersecciones que sirven para unir las diferentes secuencias –generalmente envueltas en una cálida melodía-. En el film que nos ocupa podríamos destacar los planos exteriores que nos muestran el colorido de las pancartas que anuncian el teatro, el discurrir de los miembros de las compañía por las áridas calles de la población acompañados de niños que se harían protagonistas de una de las últimas películas del realizador; la significación de los vestidos de los protagonistas; la herencia del kabuki que ofrecen los momentos de la representación; el sentido de catarsis que ofrece la llegada de una densa lluvia; la belleza que manifiestan los contraluces y las sombras en el momento en que Kiyoshi y Kayo descubren que realmente están enamorados...
Son toda una sucesión de instantes memorables, densos y sutiles al mismo tiempo, relacionados siempre unos en otros, a los que solo cabría oponer la presencia en algún momento de algún montaje abrupto entre la sucesión de una secuencia a otra –quizá algo que venga manifestado por algún corte ajeno al realizador-. En todo caso, que duda cabe que UKIGUSA es una obra de madurez y extraordinaria belleza, que hay que incluir por derecho propio entre las grandes obras de Yasujiro Ozu. (Cinema de Perra Gorda)
A troupe of traveling players arrive at a small seaport in the south of Japan. Komajuro Arashi, the aging master of the troupe, goes to visit his old flame Oyoshi and their son Kiyoshi, even though Kiyoshi believes Komajuro is his uncle. The leading actress Sumiko is jealous and so, in order to humiliate the master, persuades the younger actress Kayo to seduce Kiyoshi.
 "Las películas de Ozu, tan japonesas, son al mismo tiempo universales. He podido reconocer en ellas a todas las familias del mundo entero y también a mi propia familia. Para mí, el cine no ha estado nunca, ni antes ni después de Ozu, tan cerca de su destino y de su misión: ofrecer una imagen del hombre del siglo XX, una imagen útil, verdadera, en la que el ser humano no sólo pueda reconocerse sino ante todo que le permita aprender algo sobre su propio ser." Wim Wenders

Subtítulos/Subtitles/Sous-titres/Legendas

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-o-
Yasujiro Ozu en Arsenevich

10 comentarios:

Jaime dijo...

Gracias...siempre es un placer poder ver el trabajo de Ozu...

saynomoreglass dijo...

Y este uno de los màs poderosos Ozus que recuerde, parece que se mete con cosas que sòlo la Vida, nadie màs, sòlo Ozu y ella podìan con estas cosas. Abrazo, Jaime!!

Gabriel Sosa Silva dijo...

muchas gracias por todo, verdaderamente agradecido por encontrar un cinéfilo como tu.

saynomoreglass dijo...

De nada, Gabriel, un fuerte abrazo!!

chicharro dijo...

Excelente película y excelente elección del comentario de introducción, como siempre. Esta peli de ozu me parece diferente a otras. Es bonita porque en ella lo sórdido, por darle algún nombre, y lo redentor están muy cercanos, y viceversa. Ambos extremos se mezclan y confunden.
Viendo los encuadres, el color, los escenarios, los rostros, siempre las pelis de ozu, y ésta en particular, me dejan una sensación como abstracta. Un poco como si no filmara en la vida real. Es un poco parecido al teatro, en ese aspecto. Hay como un análisis del ser humano, implacable, pero hecho con mucho amor. He ahí su grandeza, en mi opinión. Toca temas importantes de la vida, pero en otro formato. Se palpa y siente la vida, pero es como si llegara por un canal diferente al habitual, como si la emoción de la imagen no fuera visceral, sino que se hubiera cargado de un aura algo así como analítica. Sería como mirar una colmena de cristal, llena de seres humanos, y saber que estás dentro y fuera al mismo tiempo.
Esta película me ha hecho pensar en la Tempestad, de Shakespeare. Un poco me deja una sensación positiva parecida, una vez que se han mostrado todas las posibilidades funestas que se asoman por ahí. El creador no lincha a los personajes (o los lincha pero no los remata). Hay también espacio para la indulgencia.
La relación entre generaciones, siempre presente en sus pelis. No hay tantos cineastas que aborden esto. Es parte de la humanidad de ozu. Este intento de comprender al ser humano, en el presente, y viendo de dónde viene y en qué se perpetúa, hacia dónde va (pero no en sentido abstracto en este caso, o de futuro lejano, sino muy unido a la inmediatez de la tierra y del día a día).
Una vez que ya se han visto unas cuantas de ozu, ver una nueva suya o volver sobre alguna ya conocida es siempre como volver a un espacio propio (íntimo, podría decirse), y muy querido. Ozu, o el hogar de la humanidad. Muchas gracias y un abrazo!

scalisto dijo...

Nuevos enlaces RS!

Valentina Carrasco dijo...

Hola, escribo otra vez porque no sé si mis comentarios salen. Yo nunca los veo, pero no sé si ha de ser así. Tampoco encuentro ninguna respuesta con lo cual empiezo a creer en mi invisibilidad. Pero antes de rendirme a la evidencia quiero hacer de vuelta un pedido. Podrían publicarse de nuevo los enlaces para "Lilith" de Robert Rosen, que quedaron megauploadizados? me imagino que tendréis u montón de trabajo con reponer enlaces, pero bueno, vaya la petición... Y otra vez millones de gracias y cumplidos por el blog (espero que lleguéis a leer esto).
Besos,
valentina

Valentina Carrasco dijo...

ayyy milagro, lo acabo de leer publicado!!!
Lázaro, levántate y anda!

saynomoreglass dijo...

Hola, Valentina, jaja nosotros tambièn andamos como Làzaro, asì que un poquito de paciencia, abrazos

scalisto dijo...

Ukigusa de Yasujiro Ozu, recuperada por Ana