20 marzo 2011

Jean Renoir - Madame Bovary (1933)

Francès | Subs:Castellano/English
98 min | Xvid 576x432 | 1020 kb/s | 128 kb/s mp3 | 29,97 fps
840 MB + 3% de recuperación rar
Adaptación de la novela de Gustave Flaubert. Emma Rouault, una joven chica rural, se casa con un doctor recientemente enviudado, Charles Bovary, pero su amor por él no perdura. Mientras que Bovary es feliz siendo un ordinario doctor de provinciano, Emma ansía llegar más alto. Cuando su marido fracasa en una operación de pie, ella pierde todo el respeto que le tenía y tiene una aventura con un rico galante...
Tal es la fuerza de lo socialmente aceptado, lo que se espera de la persona en su relación con los demás, y la de lo inaceptado, y que por tanto debe buscar otros cauces de expresión, que de su encuentro – casual o maquinado -- nacen monstruos. El sueño de la razón los engendra y el artista los revela, trátese de Goya, de Dr. Jekyll y Mr. Hyde o de Madame Bovary.
Diseñada por Flaubert con el rigor que solemos atribuir a ingenieros o científicos, la magia de esta novela no es fruto de la inspiración y tampoco sólo fruto de la observación: tras esbozar el argumento de principio a fin (basado en una noticia de la época, que se publicó en algún periódico francés), su autor se dedicó a construir cada escena de cada capítulo paso a paso, trabajándolas diálogo a diálogo y línea a línea, hasta que cada mínima pieza ajustase perfectamente en el ensamblado total. Casi es el método con que se trabaja la escritura de guiones de cine en los talleres actuales.
Flaubert fue llevado a juicio, acusado de haber escrito una novela pornográfica en 1857, un año después de su publicación en Francia. Casi 150 años después, nuestros códigos de permisibilidad lectora han cambiado tanto, se han vuelto tan flexibles que resulta interesante también releerla a la luz de ese juicio u opinión social (por fin Flaubert y Madame Bovary resultaron absueltos, y la novela pudo seguir distribuyéndose). (...)
La película dirigida por Jean Renoir en 1933, Madame Bovary, ilumina algunos aspectos de la novela y recata otros (...)
Lo que tal vez mejor resalte en la obra de Renoir es el esplendor de la ensoñación romántica, reflejada por ejemplo en la escena del gran baile en la mansión de los aristócratas.
Allí Emma danzará el vals con su futuro amante Rudolf, el aristócrata, de quien queda prendada por la grandiosidad de sus gestos: ambos se pierden en el vértigo de la danza, y al sentir ella un ligero vahído (tan del gusto de la época), Rudolf, como dueño de la casa, ordena a los criados que rompan las ventanas, y así van haciéndolas trizas con los asientos, para que entre un poco de aire fresco nocturno y aliviar a la dama… Este gesto de derroche, imperdonable despilfarro, en la película y en la novela revelan lo que Emma pide de los otros, que la amen hasta el punto de pasar por alto las convenciones sociales de la medianía, que sin embargo son las suyas y las de la clase social donde le ha tocado existir. (Texto de Amparo Arróspide, tomado de Wakan)
El filme -dice Bazin- no es más que un entrelazado de relaciones, de alusiones, de correspondencias: un carrusel de temas en los que la realidad y la idea moral se corresponden, sin fallos de sentido ni de ritmo, de tonalidad o de melodía. Bazin exige una nueva moral por parte del espectador, apuesta a un cine impuro.Renoir adapta a Zola, a Maupassant, a Flaubert, pero lo hace a su modo, triturando los guiones. Sus versiones de Naná o Madame Bovary no respetan la letra y, apenas, el espíritu del original. Elige los intérpretes que le gustan, aquellos con los que se siente cómodo (Gabin, Simon, Dalio, Jouvet, Fresnay), sin preocuparse si el personaje les va bien. El y su gente son como un club, una banda que se lleva estupendamente, aunque luego la taquilla no responda. En sus películas se nota la fuerza, la amplitud, la variedad de registros, la generosidad creadora. Las transita un escepticismo sonriente, una ironía desprovista de amargura, a lo sumo el reconocimiento del destino oponiéndose a la felicidad. Hay en Renoir un deseo constante de diálogo entre conceptos irreconciliables: la naturaleza y la representación.Jean Renoir descubre el realismo en los filmes de Eric von Stroheim (no por casualidad lo incluiría luego, como actor, en La gran ilusión).
Toni, un título de su primera etapa, prefigura el neorrealismo. Rueda en escenarios naturales, desecha toda forma de psicologismo. Para él, la realidad es ante todo social y ética. Un moralista, en suma, que no se aparta del hombre y sus problemas. Los filmes de Renoir -insiste Bazin- están hechos con la piel de las cosas. Cada uno de sus filmes está proponiendo una moral de la sensualidad. Su puesta en escena es como una caricia, en cualquier caso, como una mirada. Al más francés de los directores franceses le importa menos la verosimilitud que el respeto a una cierta lógica dramática. No sacrifica el árbol al bosque. Se detecta en su filmografía la desaparición casi total del montaje y una forma de expresión depurada de cualquier simbolismo. Los personajes de obras capitales como La gran ilusión, La regla del juego o Los bajos fondos, se unen, más allá de las clases sociales, por lo que Bazin denomina una aristocracia de los sentimientos, de la sensibilidad. No existen más jerarquías que las del talento y el corazón. (Jorge Carnevale, Textos de Bazin sobre Renoir)
Dans la campagne normande en 1839, Emma épouse Charles Bovary, un médecin. Elle pense ainsi satisfaire son besoin d'évasion et de romantisme. Très vite, elle s'ennuie auprès de son mari étriqué et accumule les dettes et les amants. Elle tombe amoureuse de Rodolphe, un jeune aristocrate qui l'abandonne froidement. De désespoir, Emma se suicidera. D'après le roman de Gustave Flaubert. "Un francés que vive en Francia, que bebe vino tinto y come queso de Brie entre los grises paisajes parisinos, no puede hacer ninguna obra de calidad más que apoyándose en las tradiciones de las gentes que viven como él. Empecé a darme cuenta de que el gesto de una lavandera, de una mujer que se peina frente a un espejo, de un vendedor ambulante delante de su carro, tenían a menudo un valor plástico incomparable." Jean Renoir
Nuevos enlaces, gentileza de chicharro

http://www47.zippyshare.com/v/K6T22PCX/file.html
 http://www45.zippyshare.com/v/jZdzPAtT/file.html
 http://www8.zippyshare.com/v/a3v6UVbJ/file.html
 http://www38.zippyshare.com/v/R73bzbBh/file.html
 http://www38.zippyshare.com/v/ffahoEDE/file.html
 http://www72.zippyshare.com/v/pV1Vqqlu/file.html
 http://www80.zippyshare.com/v/Z7LrD0AB/file.html
 http://www98.zippyshare.com/v/RWWNaZx9/file.html
subs:
http://www23.zippyshare.com/v/PkB7B1II/file.html

-o-
Jean Renoir en Arsenevich


The River
La Règle du Jeu
Les Bas-fonds
La Petite Marchande d'Allumettes
The Diary of a Chambermaid
La Bête Humaine
The Woman on the Beach
Le caporal épinglé



La Nuit du Carrefour

2 comentarios:

Pablo dijo...

Muchas gracias por este aporte y por el valioso trabajo que hacen. Una pregunta sobre dos versiones bastante extrañas (supongo) de Emma Bovary: la primera, Unholy Love (¡vaya título!), de Albert Ray, Estados Unidos 1932; la otra, Madame Bovary, de Gerhard Lamprecht, Alemania 1937 (¿qué habrán hecho los nazis con esta historia?). Si alguien tiene alguna idea de si es posible conseguirlas y cómo, le agradeceré mucho la información. Cordiales saludos, Pablo

scalisto dijo...

Madame Bovary de Jean Renoir con nuevos enlaces de chicharro