Francès/French I Subs:Castellano/English 123 min I Divx 720x560 I 1230 kb/s I 128 kb/s cbr mp3 I 25 fps
1,17 GB

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Se juzga a Dominique Marceau por el asesinato de Gilbert Tellier. Los abogados luchan implacablemente tratando de elaborar una explicación de por qué esa chica guapa, ociosa y voluble ha dado muerte a ese director, lleno de talento y ambición, recién salido del conservatorio. ¿Pasión, venganza, desesperación o accidente? Testifican los conocidos de Gilbert así como los antiguos amantes de Dominique y su hermana, Anne, estudiante de violín y prometida de Gilbert. Los datos que van proporcionando progresivamente estos testigos pintan un cuadro de las personalidades de Dominique y Gilbert mucho más fino y definido que el de las elocuentes y convincentes alegaciones de los abogados.

Aunque sea casi un desconocido para las nuevas generaciones, Henri-Georges Clouzot (1907-1977) fue uno de los abanderados del cine francés de posguerra, debido a un indudable dominio técnico del diálogo, el encuadre, el ritmo y la ambientación.
Ese dominio se impuso a una cosmovisión amarga y cínica del mundo, la sociedad y las relaciones humanas, y le granjeó un prestigio que, en los años 50, trascendió fronteras.
Con El salario del miedo(1953) y Las diabólicas(1955), Clouzot afirmó una reputación de narrador implacable y conciso de materiales que se movían entre el suspenso y el sadismo, como ecos distorsionados de su época.
El mote de “Hitchcock francés” que se ganó por entonces tenía su fundamento en la similitud que había entre ambos cineastas en la manipulación emocional del espectador, en la detallada planificación de la puesta en escena y en el tratamiento inclemente, a veces brutal, que dispensaban a los actores.
Mientras en Hitchcock hay una elaboración irónica de los arquetipos y una inversión de las expectativas del orden burgués, en Clouzot acecha una misantropía desprovista de humor, que se nutre de un realismo contrastado, no por sórdido menos sensual. En ese sentido, Clouzot fue un heredero de la literatura realista del siglo XIX (Dickens, Balzac), tamizada por una fuerte dosis de nihilismo nietzscheano y por otro tanto de expresionismo alemán, corriente que absorbió durante su estadía en los estudios Babelsberg, a principios de los años 30.
A fines de 1960 falleció su esposa y colaboradora, Vera, y el hombre duro se quebró en una depresión. Emergió de ella con un proyecto que revolucionaría el cine, le daría una lección a los jóvenes incordios de la Nouvelle Vague y restauraría su castigado prestigio. Se trataba de una historia sobre los celos que corroen a una pareja en vacaciones, protagonizada por Romy Schneider y Serge Reggiani, y se llamaría L’Enfer(El Infierno). (Pa-Digital)
Ese dominio se impuso a una cosmovisión amarga y cínica del mundo, la sociedad y las relaciones humanas, y le granjeó un prestigio que, en los años 50, trascendió fronteras.
Con El salario del miedo(1953) y Las diabólicas(1955), Clouzot afirmó una reputación de narrador implacable y conciso de materiales que se movían entre el suspenso y el sadismo, como ecos distorsionados de su época.
El mote de “Hitchcock francés” que se ganó por entonces tenía su fundamento en la similitud que había entre ambos cineastas en la manipulación emocional del espectador, en la detallada planificación de la puesta en escena y en el tratamiento inclemente, a veces brutal, que dispensaban a los actores.
Mientras en Hitchcock hay una elaboración irónica de los arquetipos y una inversión de las expectativas del orden burgués, en Clouzot acecha una misantropía desprovista de humor, que se nutre de un realismo contrastado, no por sórdido menos sensual. En ese sentido, Clouzot fue un heredero de la literatura realista del siglo XIX (Dickens, Balzac), tamizada por una fuerte dosis de nihilismo nietzscheano y por otro tanto de expresionismo alemán, corriente que absorbió durante su estadía en los estudios Babelsberg, a principios de los años 30.
A fines de 1960 falleció su esposa y colaboradora, Vera, y el hombre duro se quebró en una depresión. Emergió de ella con un proyecto que revolucionaría el cine, le daría una lección a los jóvenes incordios de la Nouvelle Vague y restauraría su castigado prestigio. Se trataba de una historia sobre los celos que corroen a una pareja en vacaciones, protagonizada por Romy Schneider y Serge Reggiani, y se llamaría L’Enfer(El Infierno). (Pa-Digital)
Dominique Marceau (Brigitte Bardot) es una joven y seductora mujer a quien le gusta exprimir al máximo la vida. Tras una relación tormentosa con el ex novio de su hermana y ante la noticia de que volverá con ésta para casarse, pierde el control y lo mata de un disparo. En el juicio, Dominique tendrá que enfrentarse a un duro tribunal para demostrar que realmente lo amaba y que no fue un asesinato premeditado.Bardot está maravillosa y demuestra que, aparte de ser una mujer hermosa, es una excelente actriz.
Henri-Georges Clouzot compone aquí un excelente retrato de una época con costumbres rígidas y moral inflexible, en la que la libertad de acciones y pensamiento, la pasión vital, y la búsqueda transgesora del amor y la felicidad por parte de una mujer era, en sí mismo, un grave e imperdonable delito. (Mundo Plath)
Young Dominique is on trial for murdering her ex-boyfriend Gilbert. The devil-may-care young woman was quite literally obsessed with the young musician, and she couldn’t take the fact that he preferred her more conservative sister. The routine court hearing handling the purported crime of passion soon begins to pillory the woman’s loose morals, not to mention the bohemian lifestyle adopted by the young generation on the left bank of the Seine in the early 1960s. In this courtroom drama, which Clouzot cowrote with his wife Véra, the much admired French filmmaker returned to his favorite theme of jealousy and its influence on an individual’s psyche. He placed the attractive Dominique (one of Brigitte Bardot’s strongest roles) at the center of the action and at the mercy of the contemptuous gaze of the middle class. Clouzot astutely deconstructed the myth of the seductive minx with defiantly pouting lips, and demonstrated the actress’s undeniable talent.
"Precisamente ahora que voy a morir, siento que estoy verdaderamente capacitado para hacer una pelìcula." Henri-Georges Clouzot
Young Dominique is on trial for murdering her ex-boyfriend Gilbert. The devil-may-care young woman was quite literally obsessed with the young musician, and she couldn’t take the fact that he preferred her more conservative sister. The routine court hearing handling the purported crime of passion soon begins to pillory the woman’s loose morals, not to mention the bohemian lifestyle adopted by the young generation on the left bank of the Seine in the early 1960s. In this courtroom drama, which Clouzot cowrote with his wife Véra, the much admired French filmmaker returned to his favorite theme of jealousy and its influence on an individual’s psyche. He placed the attractive Dominique (one of Brigitte Bardot’s strongest roles) at the center of the action and at the mercy of the contemptuous gaze of the middle class. Clouzot astutely deconstructed the myth of the seductive minx with defiantly pouting lips, and demonstrated the actress’s undeniable talent.
"Precisamente ahora que voy a morir, siento que estoy verdaderamente capacitado para hacer una pelìcula." Henri-Georges Clouzot
(English subs included)
Subs castellano:
-o-
Henri-Georges Clouzot en Arsenevich







Inglès/English I Subs:Castellano
En este guión Tarantino da rienda suelta a todas las influencias cinematográficas que le han marcado. La película de Tony Scott toma como modelo al film Malas tierras de Terrence Malick, dónde del mismo modo que ocurre en el filme comentado se nos presenta una historia de amor llena de dificultades, fuertemente marcada por un contexto de violencia extrema. Las constantes referencias a las películas de Malick traspasan la propia trama, ya que des del primer momento se nos introduce la historia con tres elementos típicamente de Malick. La película empieza con unas imágenes desoladoras de una urbe industrial y deprimida, tal y como empezaba Malick en su estupenda película “Días de cielo”. Al igual que en las dos películas de Malick anteriormente citadas, el filme de Scott empieza narrándose con una voz en off femenina. Toda esta secuencia esta barnizada por una hermosa composición musical de Hans Zimmer, siguiendo casi a la exactitud la canción de Carl Orff utilizada en Malas Tierras. La historia de Mala tierras se cuenta a partir del genero road-movie, y los personajes tienen que huir después de cometer un asesinato. Todo esto también ocurre en Amor a Quemarropa, la diferencia esta en que la historia se sitúa en un contexto más contemporáneo, y que quién los persigue son unos gángsteres, personajes inevitables en cualquier film tarantiniano. Hay un momento en que el protagonista, interpretado por Christian Slater tiene más de una similitud con el personaje Travis Bickle en Taxi Driver. Comparten vestuario, estilo y motivo. Por último la película bebe mucho de los filmes de acción made in Hong Kong, y en especial de John Woo. La obra de referencia es The Killer, sobretodo para rodar las escenas de acción. En la secuencia final hay un momento donde muchos personajes de índole diversa se apuntan entre ellos creando con ello una gran tensión, parecido a una secuencia de Reservoir Dogs. A lo largo del filme se pueden apreciar las influencias que han marcado la obra de Tarantino con tan solo apreciar las películas que miran los personajes por la televisión. Y por el tipo de cine que ama el personaje de Christian Slater, el cine Kung-Fu. Él frecuenta el cine para ver películas de Sony Chiba, actor utilizado en Kill Bill a modo de homenaje. Mención aparte se merece la creación de los personajes, su sensacional reparto y sus impresionantes interpretaciones. Hay que alabar la magistral secuencia entre Christopher Walken y Dennis Hopper, donde el primero de ellos sobresale con maestría propia, dotando a un personaje de poco metraje de un recuerdo para el espectador de difícil olvido. En definitiva el filme logra explicar una bonita historia de amor que tiene que sobrevivir a la persecución de unos gángsteres por culpa de una casualidad. Toda este esquema clásico se mezcla con toques tarantinianos, con una violencia visceral y con ciertas influencias comentadas que dotan a la película de un aire diferente logrando subir el nivel global. (













Inglès/English I Subs:Castellano/Français/Etc 










Francès/French I Subs:Castellano/English/Greek

"Todo parecido con hechos reales y personas muertas….NO ES CASUAL, ES VOLUNTARIO"





