21 noviembre 2010

Tod Browning - Freaks (1932)

Inglès/English I Subs: Castellano, English
65 min I Xvid 640x480 I 1377 kb/s I 128 kb/s cbr mp3 I 23.97 fps
701 MB
En un circo lleno de tullidos, personas con múltiples amputaciones y otros seres deformes, Hans, uno de los enanos, hereda una fortuna. A partir de ese momento Cleopatra, una bella contorsionista, intentará seducirle por todos los medios con tal de hacerse con su dinero, para lo cual traza un plan junto al forzudo del circo, Hércules, para casarse con el enano y luego matarlo para heredar.
Las ya legendarias palabras del ensayista galo René Prédal siguen expresando a la perfección, quizá mejor que ningún otro escrito al respecto, la sorprendente naturaleza de FREAKS, también conocida entre nosotros como La parada de los monstruos. La obra maestra absoluta de Tod Browning es, al mismo tiempo, un film "maudit" y una película prestigiosa y reconocida, un cuento cruel y un poema conmovedor, una cinta de notable arrojo experimental y un trabajo de serenidad clásica.Por este motivo, la grandeza de FREAKS no reposa tanto en su genial construcción plástica como en las emociones que irradian sus propuestas póéticas, capaces de hacernos sentir, desde dentro, el drama de la monstruosidad. El autor de Garras humanas, amo absoluto de su talento, antepone la armonía formal del film a la voluntad testimonial del relato, a su íntima comprensión del drama representado, impregnada de un espíritu lúcido y desgarrado. Así pues, la potente entraña subjetiva de FREAKS nos arrastra a una participación puramente sensitiva de su transgresor ideario, de su elevada moral.Este es un mérito nada desdeñable si tenemos en cuenta que la versión de la película actualmente conocida no corresponde al montaje concebido por Browning. Mucho se ha comentado su accidentado rodaje, tanto fuera del set como en los despachos de la M.G.M., funesto presagio sobre males venideros. Por ello, no vamos a insistir en el tema; únicamente remitirnos al excelente libro de David J. Skal y Elias Savada, donde se cita el episodio con todo lujo de detalles. En cambio, resulta mucho más interesante glosar, de manera breve, las alteraciones del montaje original.Después del notable fracaso comercial de FREAKS, Metro Goldwyn Mayer decidió "enterrarla" en sus archivos. En 1947, un productor de "exploitation movies" llamado Dwain Esper adquirió los derechos de exibición del film por un período de veinticinco años. Esper recuperó varias escenas que M.G.M. había censurado, remontó otras y eliminó planos, además de retitularla -Forbidden Love, Nature's Mistakes, Love Life of Freaks-, Lautocines e integrándola en un "show" con fenómenos verdaderos. En 1959, Metro Goldwyn Mayer volvió a hacese con la cinta, organizando un exitoso pase en el Festival de Venecia de 1962. Desde entonces, la versión que circula es un combinado del montaje original de Browning y de Esper.
Como puede comprobarse, el film rodado y montado por Tod Browning era mucho más cruel, más tierno. Pero al igual que en el caso de Avaricia (Greed, 1923-1024), dirigida por el gran Erich von Stroheim, la poderosa puesta en escena del film, la personalísima composición de los planos y la implacable lógica con que se desarrolla el relato, contrarrestan las torpes manipulaciones de M.G.M. y Dwain Esper.A las pruebas me remito: recordemos, por ejemplo, la mirada altiva y burlona que la bella Cleo le dedica desde lo alto de su trapecio al enano Hans, quien a su vez, la observa atónito y enamorado; la turbadora ambigüedad del andrógino Josephine-Joseph contrastada con la brutal masculinidad de Hércules; el festivo júbilo entre los "freaks" por el nacimiento del hijo de la mujer barbuda contrapuesto a las atroces burlas que Hércules y un par de malabaristas profieren al atribulado padre, el hombre-esqueleto; el nervioso "travelling" que sigue la estremecedora conversación del guardabosques Jean con su patrón, alertado por la presencia de los "freaks", como reverso tenebroso del sereno plano general de "los niños" de Mme. Tetrallini, jugando y cantando entre la espesura; el montaje alterno de la aterrada faz de Hércules, arrastrándose como una sabandija por el suelo enlodado, con las caras amenazadoras de los "freaks", agarrotadas por el odio, prestos a llevar a cabo su terrible venganza...Instantes, en definitiva, donde Browning revela una sensibilidad fílmica asentada en el contraste entre lo bello y lo monstruoso, entre lo benigno y lo malvado, entre las formas y el contenido. Contraste elaborado a partir de la mirada limpia, sobria, sin adoctrinamientos ni moralina, hacia la profundidad humana de lo estatuido convencionalmente como anormalidad. Los "freaks", mostrados en su intimidad cotidiana -cfr. ese magnífico plano que capta a Rudiar, el torso viviente, encendiéndose un cigarrillo sirviéndose sólo de la boca-, en momentos de alegría y de pesar -de nuevo el nacimiento del hijo de la mujer barbuda, o la difícil relación amorosa entre Vemos y Phroso, quienes, pese a su "normalidad física", están emocionalmente mucho más próximos de sus monstruosos compañeros que del resto de la "troupe" circense-, o enfrentados a veniales contrariedades domésticas -ver las divertidas riñas maritales de Roscoe con su esposa Daisy, a causa de la cuñada de aquél, Violet; problemas originados por la peculiaridad física de ambas hermanas: son siamesas-, son fragmentos de un mundo propio, casi idílico, que atesora la lógica vital del amor y el odio, del deseo y la frustración, de los sueños y la realidad.Browning confronta la nobleza de su ética y la naturaleza de sus actos, con la monstruosa realidad de los seres normales, presente en su desprecio de la fealdad, de la deformidad. Todo ello arropado por el evocador mundo del circo, repleto de luces, fragor de aplausos, carromatos desvencijados y largos viajes por tierras ignotas. Un decorado en el que las máscaras, las falsas apariencias y las pasiones más nobles, más viles, ponen en evidencia la fragilidad de las relaciones humanas. Aunque por encima de su poder simbólico, queda la urgencia de Browning para hablarnos de ese mundo, su mundo, y sobre todo, para conmovernos ante las criaturas que lo pueblan. Intima necesidad que le lleva a construir un vigoroso final, rebosante de sugerencias plásticas y éticas, cuya abrupta tridimensionalidad artística resume la entidad sensitiva de FREAKS.
La extraordinaria secuencia de la fiesta nupcial, ribeteada de tétricos claroscuros emocionales, diluye las barreras que separan lo monstruoso de lo normal. Preludio de una tragedia donde cada cual exhibe su verdadero interior, donde la justa ira y posterior venganza de los "freaks" no es más que un pálido reflejo de la atroz violencia ejercida por quienes los marginan y humillan. De modo parecido al Poe de "Hop-Frog", Browning ritualiza el desquite de lo monstruoso otorgándole tintes catárticos, purificadores. Subversiva liberación, en suma, coronada por la escalofriante imagen de Cleo, instigadora del drama, transformada en grotesca parodia de la que antaño fuera paradigma de belleza y sensualidad.En los anales del cine fantástico como género, es prácticamente imposible encontrar ejemplos equiparables a FREAKS. A la hora de establecer los correspondientes vínculos con anteriores trabajos de Browning, la tarea no es menos ardua. Para paliar en parte la sorpresa de su exclusividad, tendremos que rememorar la atmósfera fantasmagórica y venenosa de Los pantanos de Zanzíbar, el frenesí de Garras humanas, el torvo realismo de La sangre manda, el surrealismo de El palacio de las maravillas. Con FREAKS, su autor logra un conjunto armónico de líneas poéticas y estilísticas casi sublimes, cumbre, como ya he comentado antes, de su genio creativo. Genio ascético, sintético, vacío de alardes, alejado de cualquier estereotipo visual o narrativo propio del género, ya que su meta es, precisamente, la demolición de lo convencional. La coherencia creativa de FREAKS se sustenta en la extrema concisión de la narración y en la hiriente ambigüedad de su representación cinematográfica.Fiel a su personal ética, Browning transgrede lo aparente, lo superficial, a todos los niveles: las tensiones entre la apariencia y la realidad, entre lo falso y lo verdadero, vertebran el relato. No obstante, FREAKS va mucho más allá de los límites marcados en este sentido por otras películas de Browning. El autor de Drácula violenta con vehemencia las necesarias dosis de artificio de la ficción. No existen abracadabrantes maquillajes, ni elaborados efectos especiales. No hay representaciones metafóricas de lo anormal, ni abstracciones de dudoso gusto. Sus actores son reales, tangibles, introduciendo en el paisaje fílmico un apretado catálogo de teratologías sublimado por su capacidad de generar emociones vivas, intensas, humanas. El público, desconcertado por la falta de los habituales mecanismos de identificación, de clasificación, pasa de la curiosidad morbosa a la íntima complicidad con los heterodoxos héroes. La actitud contemplativa se transmuta en participativa. Ahí reside el espíritu de FREAKS que, en suma, es el de su creador, Tod Browning. (Filmoteca de Andalucìa)
A carnival barker displays a sideshow freak called the Feathered Hen and tells her story. Cleopatra, a trapeze artist with the carnival, is adored by a midget named Hans. Frieda, Hans' fiancée (also a midget), warns Hans that Cleopatra is only interested in him so that he will give her money. Cleopatra has an affair with Hercules, and when Frieda lets it slip that Hans is to come into an inheritance, Cleopatra and Hercules plan to get the money be having Cleopatra marry Hans. During the wedding reception, Cleopatra, although openly romantic with Hercules, is accepted by the freaks, but is revolted and mocks them. The freaks decide that they no longer need Hercules in their carnival and have a new career for Cleopatra all lined up, and make sure she doesn't "chicken" out. (Imdb)"El milagro de FREAKS no es su misma existencia y el increíble desafío al orden natural que constituye su hilo argumental, sino el hecho de permanecer visible, admirable como obra de arte acabada, en suma, prototipo inimitable, ejemplo inaplicable y modelo imposible de reproducir." René Prédal
 
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-o-
Tod Browning en Arsenevich

4 comentarios:

DDmonster dijo...

Tu si que eres un monstruo, Say.
Gracias, saludos.

saynomoreglass dijo...

Jaja, gracias a ti, DD. Abrazote!!

saynomoreglass dijo...

Listo!! Enlaces subidos a rapid!!

chicharro dijo...

Freaks de Tod Browning, recuperada