22 octubre 2010

Alain Resnais - Nuit et Brouillard (1955)

Francès I Subs:Castellano
32 min I Xvid 640x464 I 2934 kb/s I 128 kb/s cbr mp3 I 23.97 fps
700 MB
Cortometraje, de 1956, Nuit et brouillard (Noche y niebla), sobre los campos de concentración. En él muestra su maestría formal, lo que le permite reflejar como nadie la tragedia del holocausto. Las digresiones de la narración fílmica, sutilmente organizada y montada junto con la ironía de los comentarios (de Jean Cayrol, antiguo recluso de un campo) captan la atención del espectador, y aseguran que incluso las imágenes más horribles sean vistas, con lo que su significado no puede eludirse. Esta película fue prohibida por las autoridades francesas, que exigían que se eliminasen las imágenes que mostraban la implicación francesa en las deportaciones. En 1955, el Comité de Historia de la Deportación se dirige a Alain Resnais, joven director de cine y le propone realizar un documental sobre los campos nazis: será Noche y Niebla. Por primera vez, un documental mezcla imágenes concretas de archivos con algo más artístico, dirigido a suscitar una verdadera reflexión.La imagen ocupa en la memoria de la deportación un sitio preponderante. A partir de 1945, las fotos de los osarios de los campos liberados así como las fotos de los supervivientes dejaron estupefacta la opinión pública.
Alain Resnais usa en su documental películas y fotos de archivos en blanco y negro con las que se cruzan las imágenes en colores grabadas en 1955 en el campo de Auschwitz. Esas imágenes se acompañan del comentario sobrio e informativo del poeta Jean Cayrol, miembro de la Resistencia Francesa deportado en 1943 y superviviente de los campos nazis. Dicho por Michel Bouquet la narración se suma a un crescendo lento en el horror de las imágenes que confieren a la película una fuerza que confunde.
Pero, realizado diez años después del fin de la guerra, Noche y Niebla queda tributaria de la percepción que se podía tener del fenómeno en los años 50.
En primer lugar, el vocabulario empleado muestra la dificultad de percibir la diversidad del fenómeno: “los campos, los campos de concentración, los campos de la muerte, las cárceles nazis, etc.” se matizan con la diferenciación actual entre campos de concentración para las víctimas de la represión, y campos de exterminio para las de la persecución racista y antisemita.
No se realiza tampoco una referencia concreta a la exterminación judía. Así, la palabra “judío”, por ejemplo, es pronunciada una sola vez en todo el comentario: en una lista de víctimas del exterminio, “Stern, estudiante judío de Ámsterdam“. En la época, las palabras Shoah, genocidio u holocausto no se utilizaban.
No hay un deseo o una intención de insistir en la especificidad del holocausto algo que, por el contrario, será dominante a partir de los años 1970.
Una fotografía del documental fue también sujeto de polémica. Debido a la situación política de ocultación del régimen francés de Vichy (que colaboró al régimen nazi) para promover una reconciliación con Alemania, la comisión de censura exigió que fuera suprimida la fotografía de un gendarme francés vigilando el campo de Pithiviers, en las afueras de Paris. Los autores fueron obligados a ocultar la presencia francesa cubriendo el casco del gendarme por un recuadro de la fotografía y una viga falsa. Posteriormente se eliminaría el artificio y la imagen encontró su sitio en el documental.
Noche y Niebla da una cronología poco precisa. Es la visión que se tenía en 1955: un choque global donde se distingue todavía mal la amplitud y la diversidad del fenómeno.El documental saca su nombre de la interpretación del signo NN por la administración SS bautizando el programa que pretenderá reagrupar y eliminar a las poblaciones indeseables sin dejar rastro.“Nacht und Nebel” en alemán, dos imágenes del olvido al cual fueron sometidas las víctimas del universo concentracionario.
Alain Resnais, al contrario, pretende hablar para no olvidar. Junta las imágenes al texto de Jean Cayrol. Así a la manera de Primo Levi en Si esto es un hombre, Jean Cayrol nos comenta la vida de los deportados en los campos, sus costumbres, sus temores, sus esperanzas… Pero nos da también el testimonio monstruoso de los horrores nazis como los experimentos científicos, las violaciones o el “reciclaje”. Además, al horror de las palabras y de las imágenes, se añade también la voz y la dicción muy fría y casi muerta de Michel Bouquet. La banda original refuerza el contenido emocional y el lado fatalista de la película. El peso de las imágenes se vuelve aplastante, difícil hasta el punto de ser chocante.
Alain Resnais hace referencia a la dificultad de transmitir a lo largo de su documental. Crea un paralelismo entre el pasado y el presente, dos mundos totalmente diferentes: lo de antes, en negro y blanco, lleno de horror y de miseria, y lo de después, en color, ausencia total de vida humana. En treinta minutos, lo esencial esta dicho: el horror del homicidio en masa, la supervivencia y la muerte, el tiempo que pasa y… la apuesta por la memoria. El estupor admirablemente puesto en imágenes llama siempre la atención y alerta. En los últimos minutos, la película pasa de las memorias a las conciencias: “¿entonces, quién es el responsable?”
Alain Resnais nos propone interrogarnos con el fin de no repetir los errores pasados. “¿Quiénes entre nosotros vela desde esta extraña atalaya para advertir de la llegada de nuevos verdugos? [...] Y que pasamos por alto las cosas que nos rodean, y que hacemos oídos sordos al grito que no calla”.¿Que queda hoy de este horror? ¿Cómo hacer para evitar barbaries de este género?
Noche y Niebla es precisamente una interrogación que nos acusa a todos: ¿no somos todos verdugos, no podríamos convertirnos, por lo menos por complicidad?
Para tratarlo, Alain Resnais propone, en cuanto al aspecto estético, una forma de travelín “mental”, asociando nuestra mirada con nuestro pensamiento. Su función es hacernos pensar y reflexionar a través de una imagen.
Quiere dar una señal de alarma: hay que tomar en consideración el pasado con el fin de no revivirlo, hay que sacar un aprendizaje de eso.
Realizado diez años después del fin de la 2ª Guerra Mundial, la película es la primera que pone un jalón contra el negacionismo, así como una advertencia sobre los riesgos que representarían una banalización del antisemitismo, del racismo o del totalitarismo.
Queda difícil de imaginar hoy la fuerza de la película en su estreno en 1956 pero permanece imprescindible al día de hoy. (Texto de Rodolphe Hamel, tomado de Koult)

"El olvido del exterminio es parte del exterminio." Jean-Luc Godard

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-o-

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias!
Sólo una cosa, los subtítulos en castellano no están sincronizados. Los que coinciden con esta versión son unos de 24fps.
Gracias por todo vuestro trabajo.
Sein.

Anónimo dijo...

Gran página patio de butacas. A la altura de este blog, scalisto. Muchas gracias por compartir. Y, por cierto, Resnais es un auténtico artista, y, además, cineasta. ¡Qué suerte tenemos!: dos cosas en una misma persona.

saynomoreglass dijo...

Gracias a ambos por sus comentarios. Sein, ya cambiè los subs, gracias por el aviso. Abrazos!!

Anónimo dijo...

Muy buen aporte, es importante denunciar siempre, por redundante que sea, todos los holocaustos de la historia, porque esa es un pprectica que continua incluso en nuestros dias, me gustaria aportar un par de documentales sobre el genosidio franquista en españa despues de la guerra civil española.
desde uruguay
Jorge

Juan Carlos Abril dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
pedaladasabuenritmo dijo...

¡Mil gracias, Juan Carlos!

A todos, a todos.

scalisto dijo...

Nuit et Brouillard de Alain Resnais recuperada por chicharro