21 julio 2010

Kenneth Anger - Scorpio Rising (1964)

Inglés subs: castellano
28 min I XviD 640x480 I 1474 kb/s I 128 kb/s cbr mp3 I 23.97 fps
380 MB
Un espejo de muerte refleja la cultura estadounidense: Brando, motocicletas y cuero negro, Cristo, cadenas y cocaína. Una mirada desde las alturas hacia el mito del motociclista estadounidense. La máquina como un tótem entre la diversión y el terror. Thanatos cromado, con cuero negro y jeans ajustados.
Kenneth Wilbur Anglemeyer nació en Santa Mónica, California, en 1927. Se crió en Beverly Hills, empapándose de Hollywood, convirtiéndose en un niño prodigio que empezaría a dirigir y exhibir sus películas a los 10 años.
Kenneth Anger figura entre los más conocidos e importantes cineastas de la vanguardia del siglo XX. Fue innovador en la utilización del fotomontaje, las exposiciones múltiples, la edición rápida e incluso abrupta, las imágenes en flash –tan fugaces que no se ven si uno parpadea–, el color sumamente abstracto y la música contemporánea popular –en especial, el rock and roll–. Técnicas tan influyentes que muchas de ellas se aplican en gran parte de la producción fílmica actual, tanto en la comercial como en la artística.
A pesar de su gran influencia y fama, extraordinarias si tenemos en cuenta que sólo hizo unas cuantas películas antes de 1980, el propio Anger es en cierto modo un misterio, con una vida bohemia esquiva, que refleja la espiritualidad efímera y la transubstanciación de sus obras, ritualistas y sectarias. El homoerotismo recorre también muchos de los títulos del cineasta. Scorpio Rising y Kustom Kar Kommandos están llenos de insinuaciones sexuales.
Allá donde miremos, la obra de Anger resulta plenamente innovadora. Fue pionero en utilizar el rock and roll como banda sonora –Anger nunca usa el diálogo–, por ejemplo, en Scorpio Rising. Y se le admira en particular, no sólo por la forma en que la música y su letra sustentan el argumento, sino también por cómo sincroniza el montaje con el compás de la música.
Y, mientras se entretejen lo oculto, el mito, la magia y lo atemporal en sus películas, cortos como Scorpio Rising, Kustom Kar Kommandos e Invocation of My Demon Brother capturan con destreza la esencia de su época: el primero, la cultura pop y los cultos de las bandas urbanas de la costa Este; el segundo, el ambiente limpio, duro y de alta tecnología de la cultura automovilística californiana; y el tercero, el entorno psicodélico de la droga en el barrio de Haight-Ashbury en San Francisco. A pesar de la contemporaneidad de estos filmes, en gran parte de su obra prevalece un sentido atemporal del misticismo ritual que señala a Anger como el Mago del Cine. (Centro Andaluz de Arte Contemporàneo)
El hombre bajo el influjo de Escorpio. La vieja estética y la represión cristiana son derribadas, en su lugar domina un caos de cuero negro y rugidos de motocicletas. El film “Scorpio Rising” (1963) es la celebración de una nación clandestina. Poses desafiantes, pechos al descubierto, braguetas protuberantes celebran la belleza del sexo fuerte de una manera que sólo puede ser gay. Ni Cristo ni sus alegres discípulos se libraron del poder del Escorpión.“Scorpio Rising” de Kenneth Anger es un corto, de treinta minutos, decididamente provocador para su época. Su estilo personal, no narrativo y donde la música pop domina como única banda de sonido, despejó el camino para la posterior llegada de los video clips. “Scorpio Rising” es un collage donde la muerte se asoma, representada por cráneos de todo diseño. La iconografía del cuero negro, el cromo, las calaveras y esvásticas de las bandas de motociclistas, se mezcla, de manera nada inocente, con estampas varoniles del cine (Brando, Dean) y un repertorio musical a lo Top Ten (Ray Charles, Elvis Presley, Martha and the Vandellas). La ruptura más llamativa de “Scorpio Rising” frente al cine hollywoodense de su época fue justamente la yuxtaposición de temas pop con imágenes. Puede parecer que la música va en su propia dirección, como si fuera una transmisión radial, pero coincide muchas veces y aporta al conjunto una ironía sediciosa y sutil.Pero la mayor audacia de “Scorpio Rising”, que inevitablemente la proscribió en su momento, fue expresar abiertamente las preferencias homosexuales de su autor. Mandíbulas viriles, pechos trabajados, cinturas y cuellos adornados con metales son algunos de los fetiches que se invocan una y otra vez. Confundiéndolos entre los mitos americanos, “Scorpio Rising” teje un “machismo romántico” donde la rudeza es erótica y donde toda aparición masculina desliza un guiño gay. Incluso hasta llegar a la herejía: alternado con imágenes de una carrera de motos y un enmascarado nazi, Cristo y sus discípulos (fragmentos de una remota película educativa) se unen a este desfile, de fondo la canción (“He´s a Rebel” de Crystals) proclama, cual sermón: “No hay razón para que no le de mi amor”.Cortometrajista desde los once años, Kenneth Anger fue de los primeros cineastas norteamericanos en reconocer su homosexualidad y expresarla sin disfraces en toda su obra. Cosa tan peculiar para la época, que un corto suyo, el primero en recibir cierta notoriedad, “Fireworks” (1947) llamó la atención del Dr. Kinsey en su rastreo de material sobre las “peculiaridades” de la conducta sexual de los gringos. Al conocerse se harían amigos, Anger colaboró con Kinsey con el archivo fílmico, donde él mismo habría sido registrado masturbándose.Desde su temprana juventud, la pasión principal de Anger fue el ocultismo. Su cine hace constantes referencias a las ciencias ocultas, en “Scorpio Rising” tenemos un signo astrológico vinculado a la fuerza y la transformación. Anger comulgó con Thelema, credo fundado por Aleister Crowley, un pensador que proclamaba, a principios del siglo XX y en la Inglaterra reprimida, la sexualidad libérrima y la experimentación con alucinógenos, rodeándolas de una densa coraza mística.Su selecta agenda de contactos incluía también a Anton LaVey, fundador de la Iglesia de Satán, los Rolling Stone, la familia Manson, Jimmy Page y seguramente una larga lista de estrellas, que aprovechó para ganar notoriedad con la publicación de un libro sobre escándalos faranduleros: “Hollywood Babylon” (1958). (Extraìdo de "La Tetona de Fellini", texto escrito por Andrès/ Derzu)
Scorpio Rising , a landmark in the American underground film, confirmed Kenneth Anger's reputation as a major talent and, at the time of its release, created a stir which reached from the pages of New York's Film Culture to the courts of California, where it was judged obscene. It is testimony to the film's aesthetic power that 20 years later it continues to shock and dismay as many viewers as it amuses and exhilarates through its artfully subversive reinterpretation of the American mythos.
A product of the period which produced Andy Warhol's Brillo boxes and Roy Lichtenstein's comic-strip canvases, Scorpio Rising is a pop-art collage of found artifacts which submerges itself in the chrome-and-leather, skull-and-swastika iconography of the motorcycle cult that provides its subject. (Anger shot many scenes using an actual Brooklyn biker's club.) Yet, almost instantly, the film extends these symbols of machismo to include the entirety of American culture via the re-reading of its popular imagery. Structured around 13 "top forty" songs from the period in which it was made (1962–63), Scorpio Rising mounts a dialectical collision between images and music to reveal the strains of romanticized violence, morbidity and homoeroticism just beneath the surface of "Dondi" and "Li'l Abner," of Brando's and Dean's rebels, of hit tunes by Rick Nelson, Elvis Presley and Martha and the Vandellas. The juxtaposition of the Angel's "My Boyfriend's Back" with shots of a biker working on his machine, for example, not only suggests the violent eroticism and fetishization inherent to the cycle cult, but reveals the open brutality of the song's lyrics as well, implicating the whole civilization in its imagery of obsession. And when Anger plays Bobby Vinton's "Blue Velvet" over a loving tilt up a biker's jeans as he zips his fly, the effect is both erotic and a savage parody of eroticism as it is packaged by the culture industry.
Scorpio Rising 's short-circuitry of traditional readings of familiar objects ultimately represents the joyous celebration of the dawning of the Age of Scorpio, the erratic astrological sign associated with chaos, and the concomitant downfall of the ascetic and repressed reign of Christianity. In the film's most notorious juxtaposition, Anger poses this cosmological convulsion by a clever intercutting of a black-and-white Sunday School movie of the last days of Christ (set, in part, to the Crystals' "He's a Rebel") with profanely contrasting scenes from a biker's "Walpurgisnacht." The multiple layering of subversive associations generated by Anger's various techniques of collision provides the basically non-narrative means by which Scorpio Rising drives toward its disturbing, yet cathartic conclusion. It is a method equally explicit in his punning description of the film as "A conjuration of the presiding Princes, Angels and Spirits of the Sphere of MARS, formed as a 'high' view of the American Motorcyclist. The Power Machine seen as tribal totem, from toy to terror. Thanatos in chrome and black leather and bursting jeans."
Clearly, Scorpio Rising has had its influence, from the found-footage collages of Bruce Conner to the pop-flash sound and color imagery of American Graffiti . Yet the film remains one of a kind in terms of the immediacy and savagery of its critique. Anger's manipulations of the culturally overloaded imagery of Nazism, sado-masochism, and the occult finally result in a film which refuses to conform to any dominant, edifying reading whatsoever—an almost unparalleled achievement which should earn Scorpio Rising an enduring place in the artistic annals of the 1960s, a decade remembered for the challenges it posed to ruling ideology. —Ed Lowry

"He's a rebel and he'll never ever be any good/He's a rebel 'cause he never ever does what he should." The Crystals.

Scorpio Rising.part1.rar
http://www27.zippyshare.com/v/57Za73K8/file.html
Scorpio Rising.part2.rar
http://www27.zippyshare.com/v/EoGnlaCT/file.html

4 comentarios:

Iñaki dijo...

Oh, justo ayer buscaba esta película. Se consteló. Gracias.

Ah, ¿notaron los 100 Essentials que dio el 2010 Toronto Film Festival?

saynomoreglass dijo...

Hola, Iñaki,sì, acabo de ver la lista, muy buena (aunque no estoy muy de acuerdo con algunas pelis contemporàneas: Slumdog Millionaire, La vida es bella). Gracias por el dato, un abrazo.

Iñaki dijo...

Yo también tuvo los mismos reparos con esos títulos, así como la inclusión de Amelie. Bueh, al menos sirve de panorámica para todos aquéllos que quieran adentrarse en el Cine de verdad, entre los cuales me incluyo, naturalmente.

Anónimo dijo...

Muchas gracias por tantísimas películas interesantes como me estás haciendo descubrir o recuperar.

Hace unos cuantos meses hice subtítulos para esta película (que no tiene diálogos, pero sí canciones con letra).

Para aquéllos a quienes les interesen, están aquí:

- en español:
http://www.opensubtitles.org/en/download/sub/3588142

- en inglés:
http://www.opensubtitles.org/en/download/sub/3588141