Japonès/Japanese I Subs: Castellano/English104 min I Xvid 640x272 I 837 kb/s I 84 kb/s vbr mp3 I 23.97 fps
700 MB 

El frente de la guerra del Pacífico visto a la manera de un infierno en el que los hombres sucumben a la locura en su necesidad de sobrevivir. Como en El arpa birmana, aquí también un soldado intenta preservar algo de su humanidad.
Una de las películas más duras y viscerales que he visto. Ambientada en las Filipinas durante la II Guerra Mundial, narra las desventuras del soldado japonés Tamura, que ha sido expulsado de su pelotón por estar débil y tuberculoso y que debe intentar sobrevivir por su cuenta.
Una de las películas más duras y viscerales que he visto. Ambientada en las Filipinas durante la II Guerra Mundial, narra las desventuras del soldado japonés Tamura, que ha sido expulsado de su pelotón por estar débil y tuberculoso y que debe intentar sobrevivir por su cuenta. Fuego en la Llanura más que una película sobre la guerra, es una película sobre la supervivencia, sobre el instinto que le lleva a Tamura a no cometer el suicidio que se había propuesto llevar a cabo y a seguir adelante por muy extremas que sean las condiciones en que se encuentre. En ningún momento vemos enfrentamientos bélicos, sólo soldados débiles, hundidos, asqueados y hambrientos, un ejército caótico y sin rumbo en que cada uno tiene un plan para seguir adelante (intentar llegar hasta otro batallón, rendirse a los norteamericanos, subsistir intercambiando tabaco por comida…).No se nos da ningún personaje heroico y totalmente positivo en el que apoyarnos. Todos actúan movidos por sus más bajos instintos: a Tamura le expulsan de su pelotón y su general le ordena suicidarse si le echan del hospital, en el hospital uno de los enfermos no admitidos intenta robar comida, cuando empieza el bombardeo los médicos huyen a toda prisa dejando completamente abandonados a sus pacientes, Tamura dispara sin motivo alguno a una indígena por puro nerviosismo e intenta hacer lo mismo con su acompañante y más adelante se dará cuenta de que no puede confiar en nadie porque será traicionado en cualquier momento. Todos estos comportamientos llegan a su momento cumbre hacia la parte final de la película cuando los personajes se ven abocados a traspasar la última frontera: el canibalismo. En ese punto ya no son seres humanos, son animales en la jungla que intentan matarse entre ellos para sobrevivir.
Sin embargo pese a la dureza de lo que está narrando, Ichikawa no se recrea en ella ni tampoco en el sentimentalismo. No nos muestra sangre en prácticamente ningún momento de la película ni tampoco insiste en la brutalidad de lo que sucede ante la cámara o nos hace compadecernos de los personajes, simplemente lo muestra con absoluta frialdad. Se puede tomar por ejemplo una escena en que varios de los soldados japoneses son atacados por tanques norteamericanos. La escena del ataque es más bien breve y tan sólo muestra unas pocas muertes, y a continuación nos muestra un plano general con todos los cadáveres desperdigados pero no se nos muestran en planos cercanos. Vistos de lejos los cuerpos humanos parecen casi abstractos, totalmente despersonalizados. Es así como se ve en la guerra a las personas, como simples puntos que eliminar. Horas después, llega la ambulancia del ejército americano a atender a los supervivientes. Los enfermeros se dedican simplemente a manipular a los cadáveres como objetos, sacudiéndoles o dándoles un rápido vistazo antes de dejarlos caer en el suelo, para luego marcharse comprobando que no queda ninguno vivo.
A partir de esa escena, la presencia americana desaparece y los enemigos de Tamura pasan a ser sus propios compañeros japoneses, quienes no dudan en engañarle y aprovecharse de él. Éste es el momento culminante del film, con ciertas reminiscencias a El Tesoro de Sierra Madre cuando vemos a los personajes desconfiando mutuamente e incluso yendo a dormir a lugares apartados hasta acabar autodestruyéndose entre ellos.
A partir de esa escena, la presencia americana desaparece y los enemigos de Tamura pasan a ser sus propios compañeros japoneses, quienes no dudan en engañarle y aprovecharse de él. Éste es el momento culminante del film, con ciertas reminiscencias a El Tesoro de Sierra Madre cuando vemos a los personajes desconfiando mutuamente e incluso yendo a dormir a lugares apartados hasta acabar autodestruyéndose entre ellos.
La grandeza de la película sin embargo no se encuentra sólo en su crudeza y yo destacaría además a todo el magnífico reparto (todos ellos malnutridos expresamente durante el rodaje para que reflejaran mejor el estado de desesperación absoluta de sus personajes, llegando el actor protagonista a enfermar debido a que llevó esa política al extremo), la maravillosa fotografía en blanco y negro y por supuesto la dirección de Ichikawa que en ciertos momentos le da un toque casi irreal a todo lo que estamos viendo.
Cabe recordar por último que hasta bien entrados los años 50, las películas bélicas estaban censuradas en Japón por motivos obvios, así que Fuego en la Llanura fue una de las muchas obras aparecidas en esa década que quisieron llenar ese hueco una vez levantada la prohibición y atreverse a reflejar el tema sin tapujos ni censuras, sin tópicos ni buenos ni malos (los soldados japoneses del film perecen tanto ante los americanos como ante sus mismos compatriotas). Aún hoy en día sigue siendo uno de los mayores alegatos antibelicistas de la historia del cine, una mirada descarnada que demuestra como la guerra ha reducido al ser humano al más bajo nivel hasta convertirlo en un monstruo. (El Gabinete del Doctor Mabuse)
Cabe recordar por último que hasta bien entrados los años 50, las películas bélicas estaban censuradas en Japón por motivos obvios, así que Fuego en la Llanura fue una de las muchas obras aparecidas en esa década que quisieron llenar ese hueco una vez levantada la prohibición y atreverse a reflejar el tema sin tapujos ni censuras, sin tópicos ni buenos ni malos (los soldados japoneses del film perecen tanto ante los americanos como ante sus mismos compatriotas). Aún hoy en día sigue siendo uno de los mayores alegatos antibelicistas de la historia del cine, una mirada descarnada que demuestra como la guerra ha reducido al ser humano al más bajo nivel hasta convertirlo en un monstruo. (El Gabinete del Doctor Mabuse)

In the most powerful of all Japanese anti-war films, acts of cannibalism bring home the terrifying brutality of war. Japanese troops are in retreat in the Philippines. Supplies run out and discipline crumbles. Director Kon Ichikawa's triumph lies in his refusal to sensationalize the gruesome content of the film. He paints all his characters, good and bad, in the same merciless light. The simple dignity of the script and the sometimes appalling beauty of the images makes Fires On the Plain an unforgettable cinematic experience.
"Nadie más tiene el talento de Ichikawa para eludir el tipo de sentimentalismo que ha infectado al cine japonés en el pasado. Su naturaleza tiende a la sequedad, sin ninguna traza de dulzura, y su obra está imbuida invariablemente de una sensibilidad mordaz y perversa." Yukio Mishima 
"Nadie más tiene el talento de Ichikawa para eludir el tipo de sentimentalismo que ha infectado al cine japonés en el pasado. Su naturaleza tiende a la sequedad, sin ninguna traza de dulzura, y su obra está imbuida invariablemente de una sensibilidad mordaz y perversa." Yukio Mishima 
(Se unen con hjsplit)
Subs:
-o-
Kon Ichikawa en Arsenevich
Kon Ichikawa en Arsenevich

NOTA: Notable aporte del eterno amigo de su blog amigo: Hipotricotico. Muchos abrazos Hipo!!
2 comentarios:
Yo tengo un buen rip de "Blast of Silence", lobo. La subiré y publicaré en breve.
Salud!(os)
Does anyone of you know, if there are some subs for another Ichikawa's movie "Shokei na heya" or if anyone is working on them?
Thnx in advance for an answer.
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