01 febrero 2010

Franklin J. Schaffner - Planet of the Apes (1968)

Inglès/English I Subs: Castellano
108 min I Xvid 720x320 I 1611 kb/s I 112 kb/s vbr mp3 I 25 fps
1,39 GB + 3% de recuperaciòn/recovery
George Taylor forma parte de una tripulación de astronautas a bordo de una nave espacial -en una misión de larga duración- que se estrella en un planeta desconocido y aparentemente carente de vida inteligente.
“El Planeta de los Simios” (1968), es un film de ciencia ficción del director Franklin J. Schaffner, el cual está protagonizado por Charlton Heston, Roddy McDowall, Kim Hunter y Maurice Evans.Una nave espacial de la Tierra se estrella en un planeta desconocido. La tripulación de la nave, comandada por el Coronel Taylor (Charlton Heston), escapa antes que la misma se hunda en las profundidades del lago donde amerizó. Los sobrevivientes inician una larga jornada a través de un vasto desierto, pero sus reservas son escasas. A última hora consiguen llegar a una selva donde descubren la existencia de otros seres humanos en estado muy primitivo (sin cultura ni lenguaje, y alimentándose de la naturaleza). Pero pronto los astronautas descubren con horror a la especie inteligente que domina el planeta: los simios.
El cine de ciencia ficción por muchos años fue visto como un género menor, tanto por el público como por los grandes estudios. Desde la década de los treinta hasta fines de los cincuenta, la gran mayoría de las cintas pertenecientes al género se caracterizaban por ser producciones serie B con un escaso presupuesto. No fue hasta el estreno de “2001: A Space Odyssey” (1968) de Stanley Kubrick, que el cine de ciencia ficción comenzó a ser tomado en serio. Ese mismo año se estrenaría “Planet of the Apes”, una de las obras más importantes dentro del género. El mérito de esta cinta se debe a Arthur P. Jacobs, quien decidiera comprar los derechos de una poco conocida novela homónima de Pierre Boulle (autor de la también adaptada “El Puente Sobre el Río Kwai"), y comenzara una larga batalla con los estudios de Hollywood para concretarlo como proyecto.El escogido para adaptar la novela fue el escritor Rod Serling, conocido principalmente por la serie “The Twilight Zone”. Su guión fue rechazado por un sinfín de motivos, entre los que se encuentran el excesivo costo que significaba retratar la avanzada tecnología manejada la sociedad de simios descrita en el guión de Serling. Debido a esto, el guión fue reescrito por Michael Wilson, el cual decidió mostrar de forma más primitiva a los simios, rebajando de manera importante los costos de los efectos especiales y la construcción de los sets. Sin embargo, el final escrito por Serling fue mantenido, dando vida a uno de los finales más famosos y míticos de la historia del cine. Además de los problemas que presentó el guión, la Fox solo le dio luz verde al proyecto tras realizar un piloto con una prueba de maquillaje que hiciera creíbles a los simios. Una vez escogido el elenco, liderado por el actor Charlton Heston, se dio inicio a las filmaciones el 21 de mayo de 1967.
La conformación de una sociedad regida por simios, les permitió a los guionistas realizar un sinnúmero de referencias sociales, políticas y religiosas, de manera satírica, oscura y algo metafórica. Injusticia racial, separación de clases y más de algún prejuicio social, son algunos de los tópicos expuestos por los guionistas. Los simios están divididos socialmente de una manera bastante marcada: los orangutanes de pelaje claro son los líderes, estando en la cima del escalafón social, a los cuales le siguen los chimpancés que son los intelectuales y científicos de la sociedad, y finalmente tenemos a los obreros y soldados, representados por los fieros gorilas. Los humanos ni siquiera cuentan como miembros de esta sociedad, siendo considerados simplemente como bestias, o en el mejor de los casos como mascotas. Estamos frente a una sociedad cerrada que pelea por mantener su status quo, algo que puede quebrantarse con la aparición del humano parlante.Muy ligado a esto, el guión se encarga de exponer el antiguo conflicto entre la ciencia y la religión. La sociedad simia es altamente religiosa, al punto de que solo tolera a los científicos como un mal necesario, siempre y cuando sus descubrimientos no puedan dinamitar los cimientos del absolutismo religioso y político que han logrado formar con los años. La escena del juicio a Taylor es el ejemplo más claro de esto; los lideres de la sociedad se rehúsan a creer la historia de Taylor, la cual consideran como una completa herejía, al mismo tiempo que tapan sus bocas, ojos y oídos con sus manos, negándose completamente a aceptar que existe una realidad distinta a la escrita en sus textos sagrados. Los únicos aliados que encontrará Taylor en su camino, serán Zira (Kim Hunter) y Cornelius (Roddy McDowall), una “psicóloga animal” y un arqueólogo respectivamente, quienes ante lo contundente de las pruebas que indican que el hombre puede ser un ser inteligente y que existe algo más tras la “zona prohibida”, erigida como metáfora de los límites impuestos por la sociedad al avance, deciden enfrentar a sus superiores pese a las consecuencias que esto puede significarles. (Cinemascope)
El planeta de los simios se basa en la novela homónima de Pierre Boulle, pero, a diferencia de otras obras que tienen como referente un libro, aquí no se echa de menos absolutamente nada, por lo menos desde el punto de vista del espectador que desconoce el original.
Es decir, aquí uno no tiene la sensación de que nos escamotean datos. Todo lo contrario, el filme se disfruta plenamente por sus cualidades intrínsecas, sin que se detecten incoherencias o ausencias explicativas, lo que dice mucho de la labor de los guionistas Michael Wilson y Rod Serling, que convirtieron el libro en un magnífico guión cinematográfico –sin poder juzgar, evidentemente la bondad de la adaptación-, que funciona como película de aventuras, reflexión filosófica sobre el oscurantismo o el papel de la ciencia y la faceta autodestructiva del hombre, entre otros, todo ello insuflado del espíritu contestatario de la época en que se rodó. (...) Estamos pues ante una película que sirve tanto de entretenimiento como de reflexión científica y sociológica, producto absoluto de su época, los años sesenta y con mayo del 68 a la vuelta de la esquina: desconfianza en el hombre y en la camino (los parlamentos del doctor Zaius sobre la naturaleza del hombre son demoledores), la amenaza de la extinción de la especie producto de su propia locura, un cierto espíritu de rebeldía, la lucha contra el sistema (pues no en vano la búsqueda de la verdad por parte de Taylor y los chimpancés amenaza todo lo establecido) que se resume en el apoteósico final.
Cerrar un comentario sobre El planeta de los simios sin hacer referencia al personaje de Taylor sería un crimen imperdonable: si Charlton Rifle en Alto Heston lo revisara, le haría plantearse muchas cosas. Es una muestra de cómo las ideas personales y las ideas artísticas no tienen por qué ser coincidentes (y de paso confirma que es un magnífico actor, ya que soporta prácticamente él solo el peso de la narración). Taylor es un antisistema, un tipo que reniega de la sociedad en la que vive, lo que le lleva a emprender un viaje que le separará definitivamente de su especie (frente a las motivaciones más idealistas de sus compañeros de viaje). No cree en el hombre y el cinismo es patente en cada gesto, en cada palabra –su misma relación con Nova o el antológico momento en que uno de sus compañeros coloca la bandera yanqui y estalla en carcajadas-. Un hombre desesperado, vuelto de todo, que al final descubre que todo lo que ha dejado atrás sí le importa, aun cuando ya no pueda hacer nada. (Pasadizo)
Many early science fiction films are now, quite inadvertently (and in most cases undeservedly), objects of camp attention: we laugh at the silly makeup, tin-can special effects, and the naive "high-tech" dialogue. Planet of the Apes is no such film. Its intelligent script, frightening costuming, and savagely effective conclusion (which needs no big-budget special effects to augment its impact) remain both potent and relevant. When Colonel George Taylor (the fabulous Charlton Heston) crash lands his spacecraft on what seems to be an unfamiliar planet, he is captured and held prisoner by a dominant race of hyperrational, articulate apes. However, the ape community is riven with internal dissention, centered in no small part on its policy toward humans, who, on this planet, are treated as mindless animals. Befriended and ultimately assisted by the more liberal simians, Taylor escapes--only to find a more terrifying obstacle confronting his return home. Heavy-handed object lessons abound--the ubiquity of generational warfare, the inflexibility of dogma, the cruelty of prejudice--and the didactic fingerprints of Rod Serling are very much in evidence here. But director Franklin Schaffner has a dark, pop-apocalyptic sci-fi vision all his own, and time has not dulled the monumental emotional impact of the film's climactic payoff shot. If you don't know what I'm talking about here, you owe it to yourself to check out this stone classic, and even if you do, see it with fresh eyes; and don't be surprised if you get the chills all over again... and again... and again. --Miles Bethany
"Al final lo conseguimos. ¡Maníacos!." Coronel Taylor
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NOTA: Rip e info del gran Ramirez de Patiodebutacas, a quien va dedicada esta maravilla.

8 comentarios:

El lobo estepario dijo...

No sé, quizá por mi formación como filólogo, pero sobre esta película, siempre me pregunto: ¿cómo es que no sé cuántos años después, los monos hablan precisamente inglés? Tenían que haberle dado los diálogos a Burguess...

Salud(os).

insomniac76 dijo...

Hi Scalisto

Did you see "Carne" (1968 same year with Planet of Apes) directed by
"Armando Bo"? Do you have any upload link for this movie, with English subtitle?

El lobo estepario dijo...

Por cierto, he encontrado en vuestro blog 'La expedición', de S. Ray, que desconocía que hubierais colgado. En España, salvo la trilogía de Apu, Ray es un imposible. Yo me había hecho, vía importación (y con subt. en inglés) con 'Los jugadores de ajredrez' y algunas otras (entre ellas, 'Pratidwandi' o 'Siddartha y la ciudad', en mi opinión, su obra magna), pero es un golpe de fortuna encontrar otras aquí (o esas mismas con subt. en castellano). Lo digo porque yo, si tomo manzanas del huerto, lo agradezco abiertamente.

Salud y acracia.

Anónimo dijo...

Pues, si se me permite, no estaría mal colgar "Siddartha..." Lo agradecería mucho, aunque sea mucha desfachatez no sólo tomar manzanas del huerto sino además sugerir que las planten.

Mis felicitaciones de nuevo a los artífices de este magnífico blog: Scalisto, Saynomoreglass y Tahita.

Polidori

saynomoreglass dijo...

Ninguna desfachatez, Polidori, seguramente pronto cae esa peli en el blog. Gracias por las felicitaciones, un abrazo.

merlot dijo...

Muchas gracias por esta subida.

Villano dijo...

Jodor, qué curioso. Hace un par de días en Filmaffinity fui a parar de rebote a unas críticas del Planeta de los Simios de Burton y pensé "tengo que volver a ver la original". Y mirala. Esto comienza a parecer una novela de Auster :)

Y lo que comenta Lobo Estepario es muy cierto... ¿por qué inglés? Supongo que sería una decisión condicionada por motivos comerciales, si la película estuviera hablada en una lengua inventada y el americano medio tuviera que leer subtitulos a manta, lo más seguro es que no hubiera tenido la repercusión que finalmente ha acabado teniendo.

saynomoreglass dijo...

Pues a mì me parece casi sòlo una anècdota el hecho de que los simios hablen en inglès en comparaciòn a la brutal contundencia que tiene la peli toda y que, me parece, es lo que le ha dado la trascendencia que finalmente tiene, màs allà de su impacto masivo. Bienvenido, Villano!!