Inglès/English I Subs: Castellano 94 min I Xvid 640x256 I 929 kb/s I 94 kb/s vbr mp3 I 25 fps
700 MB

El crucero espacial C57D es enviado al planeta Altair IV para investigar acerca de una misión enviada hace más de 20 años. Pero la expedición se topa con la reacción poco amistosa del Dr. Morbius, quien se resiste a que desciendan en el planeta. Una vez en la superficie, el comandante Adams y su tripulación descubren que los miembros de la misión anterior han perecido en su totalidad, con excepción del Dr. Morbius, su hija Altaira, y un poderoso robot al que llaman Robbie. Decidido a investigar lo sucedido a pesar de las insistencias de Morbius, Adams comienza a descubrir la existencia de un poderoso ente hecho de energía que comienza a asesinar a la tripulación y a dañar equipos técnicos de la nave. Mientras Morbius le enseña sus descubrimientos; los restos arqueológicos de la que fuera la civilización Krell, reinante en Altair IV, y que se extinguiera de la noche a la mañana hace 2000 siglos. Analizando las increíbles maquinarias que los Krell han legado, Adams no tardará en comprender que el ente de energía y la tecnología alienígena descubierta están íntimamente ligados.

Cuando el grueso del público piensa en un filme de ciencia ficción de los 50, invariablemente se remontan a La Guerra de los Mundos de George Pal (1953). Pero hay una gema muy brillante, un clásico escondido por las arenas del tiempo y que sólo los cinéfilos recuerdan (e idolatran), y es sin duda Forbidden Planet (Planeta Prohibido). En la euforia encendida por el film de Pal muchos estudios se lanzaron a probar suerte en el género de la sci fi. Como era habitual, la ciencia ficción era sinónimo de cine mediocre para ese entonces, y el grueso de su producción caía en los esquemas de la serie B y Z. Forbidden Planet es un rarísimo caso de una producción clase A, donde la Metro Goldwyn Mayer puso una enorme cantidad de dinero para obtener un film de factura técnica impecable. Pero Forbidden Planet era un producto adelantado a su tiempo, y no hubo manera de que pudiera recuperar sus costos. Era obvio; en una época en donde el género estaba tan subvalorado, no había oportunidad de que pudiera destacarse del resto. Además se agrega otro factor, y es que era demasiado intelectual para la época. Es imposible que los adolescentes que festejaban en la platea la devastación masiva de las mantarrayas marcianas de Pal pudieran alegrarse de igual modo (y concurrir en forma masiva al cine de la misma forma) con un par de tipos sentados en una roca y hablando de monstruos del subconsciente. Es demasiado profundo para la mentalidad pochoclera norteamericana. De más está decir, que ni la MGM ni ningún otro estudio se aventuraría a realizar una super producción millonaria de sci fi, al menos hasta avanzados los 60. Es claro que con semejante presupuesto los efectos especiales son de primera calidad. En primer lugar el C57D es un plato volador, con lo cual superan un montón de problemas de FX de la época (los terribles efectos de los motores, lanzando chispas y humo, por ejemplo), además de dar señales de avanzada en cuanto a creatividad, y por qué no, un poco de oportunismo comercial con la reciente oleada de OVNIs que se habían comenzado a ver sobre Estados Unidos a partir de la Segunda Guerra Mundial (y del incidente Roswell). En segundo lugar, los escenarios están bellamente concebidos, y realmente dan una idea de atmósfera alienígena. Y en tercer lugar, está la experimental música electrónica, pionera en su tiempo, que le dan un clima hipnótico a la película. Ante los ojos descreídos de un espectador del siglo XXI, es un filme que ha resistido muy bien el tiempo, donde poco y nada hay para reprochar en cuanto los efectos, los vestuarios, los ambientes, los diseños, e incluso en el apartado científico, donde el blablabla técnico suena bastante coherente. Es obvio que los guionistas han hecho su tarea de investigación previa, y han mamado de toda la sci fi literaria. La presentación de Robbie como "el robot" es memorable (está introduciendo el término ante el gran público), y dentro de su tosquedad Robbie se muestra bastante práctico. Quizás haya un par de manivelas y giroscopios de más, pero resulta bastante plausible, e incluso hasta un seguidor de las tres leyes de robótica de Asimov. Pero si en el apartado técnico es encomiable, donde reside el mayor valor de Planeta Prohibido es en cualidad como molde del género. Es un film vastamente influencial de todo lo que seguirá. (Texto de Alejandro Franco, tomado de Arlequìn)
La historia de las adaptaciones cinematográficas de famosas obras literarias suele ser casi siempre la misma: una simple traslación a imágenes de lo que ya está implícito en las páginas del libro. Sin embargo, Planeta Prohibido es uno de los casos más curiosos de este fenómeno. Tomando como pretexto La Tempestad de Shakespeare, el guión de Cyril Hume le da un vuelco y lo traslada a años luz tanto en el tiempo como en el espacio, tanto que, en un principio, nadie se creía que el film fuese una revisión, muy libre, de la obra. Pero, en su desarrollo, el guión revelará que poco tienen que ver uno y otro. Como vamos a comprobar, el tema principal de Planeta Prohibido se mueve por un terreno más resbaladizo que la tragedia sobre la venganza y el amor que propone el dramaturgo inglés. La acción comienza con el aterrizaje del Crucero C-57-D de los Planetas Unidos en su mundo de destino: Altair-4, donde años atrás se dio por perdida una expedición. Las causas de tal desaparición no se nos revelará hasta el final, pero a lo largo del metraje se nos irán dando pistas ("voy a acabar con los sueños de esta astronave", dice el comandante en un momento del film, a modo de anticipación). Tras una hostil recepción por parte del científico superviviente, éste presenta a sus inesperados huéspedes a su robot Robby, fiel servidor de creación propia, y a su hija Altair, que involuntariamente jugará un papel importante en el desarrollo de los acontecimientos. Morbius muestra a la expedición aquello con lo que ha vivido durante 20 años: toda una gama de ingenios, un auténtico legado de una raza ya extinguida, los Krell. Mucho más avanzados que los humanos, los Krell idearon, entre otras cosas, el medio para materializar el pensamiento. Sobre este último aspecto va a girar todo el conflicto de Planeta Prohibido. Así, el filme nos ofrece de manera directa aquello que el género fantástico nos ha transmitido siempre en forma de metáfora. Efectivamente, los sueños de la razón producen monstruos, y eso es lo que está a punto de comprobar el Dr. Morbius cuando ve cómo los sentimientos hacia su hija se vuelven contra él. La atracción que ésta siente hacia los visitantes, algo que nunca antes había experimentado por hallarse aislada de todo contacto humano, es la causante de la destrucción que unas fuerzas invisibles producen en la expedición, de idéntica forma a como hicieron con el desaparecido grupo misionero y con la propia raza de los Krell. Toda una parábola psicoanalítica que hubiera hecho las delicias del mismísimo Freud. (Pasadizo.com)

This 1956 pop adaptation of Shakespeare's The Tempest is one of the best, most influential science fiction movies ever made. Its space explorers are the models for the crew of Star Trek's Enterprise, and the film's robot is clearly the prototype for Robby in Lost in Space. Walter Pidgeon is the Prospero figure, presiding over a paradisiacal world with his lovely young daughter and their servile droid. When the crew of a spaceship lands on the planet, they become aware of a sinister invisible force that threatens to destroy them. Great special effects and a bizarre electronic score help make this movie as fresh, imaginative, and fun as it was when first released. A dutiful robot named Robby speaks 188 languages. An underground lair provides astonishing evidence of a populace a million years more advanced than Earthlings. There are many wonders on Altair-4, but none is greater or more deadly than the human mind. Forbidden Planet is the granddaddy of tomorrow, a pioneering work whose ideas and style would be reverse-engineered into many cinematic space voyages to come. Leslie Nielsen portrays the commander who brings his spacecruiser crew to the green-skied Altair-4 world that's home to Dr. Morbius (Walter Pidgeon), his daughter (Anne Francis), the remarkable Robby...and to a mysterious terror. Featuring sets of extraordinary scale and the first all-electronic musical soundscape in film history, Forbidden Planet is in a movie orbit all its own.

"¿Qué persona recuerda sus propios sueños?" Dr. Edward Morbius

NOTA: Este es un notable aporte de mi amigo Narcolepsico de Exvagos, gracias Narco!!
3 comentarios:
Forbidden planet (Planeta prohibido). Fred M. Wilcox. 1956
Los enlaces funcionan al 19.09.10.
Gracias, Arse y Narco.
Saludos,
monzi
Los enlaces a Forbidden Planet funcionan al 28/10/2011
Gracias y saludos,
E-SAT
Gracias por estas rarezas!
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