10 septiembre 2009

Eric Rohmer - Le Rayon Vert (1986)

Francès/French I Subs: Castellano/English
95 min I Xvid 544x416 I 1844 kb/s I 224 kb/s cbr AC3 I 25 fps
1,36 GB + 3 % de recuperaciòn/recovery
Delphine es una joven secretaria parisina sin planes para sus vacaciones después de que su amiga las cancelara en el último minuto. Sola y triste, ella está decidida a viajar.
Eric Rohmer ha declarado que filmó El rayo verde “para escapar de esa tendencia Guitry-Pagnol en la que me querían encasillar”, y porque necesitaba huir del “riesgo de pesadez de mis películas recientes”. Tales apreciaciones, que pueden parecer casi una “boutade” en el autor de Pauline en la playa, deben entenderse referidas a Las noches de la luna llena, cuya formalización estética y mayor complejidad de producción (casi ridícula en comparación con el estándar del cine francés) le hizo sentirse, al más fiel de los hombres de la “nouvelle vague”, empujado hacia el aspecto “relamido” del cine de los ochenta y amenazado por la “qualité”.Sin embargo, la realidad es que la idea original del film es anterior, incluso, al rodaje de Las noches de la luna llena y que la filmación propiamente dicha ya se había consumado antes de estrenar la anterior tras el Festival de Venecia de 1984. En octubre de este mismo año, el título con el que aún se trabajaba era Les Aoûtiennes (Las veraneantes de agosto) y Rohmer figuraba entonces, todavía como productor único de la película. Había filmado todo el material con una cámara de 16 mm, acompañado de cuatro mujeres (la actriz, la operadora, la técnica de sonido y la encargada de producción), sin subvención pública de ningún tipo, en orden cronológico, sin guión y sin escribir diálogo alguno, con transeúntes encontrados por azar convertidos en actores, pasando casi inadvertidos e improvisando sobre la marcha.Se trata, por consiguiente, de una experiencia-límite en el camino de la progresiva sencillez y despojamiento transitado por Rohmer, pero las raíces del experimento se pueden rastrear desde muchos años atrás. Por un lado, ya desde la época en que escribía los “cuentos morales” (años cuarenta) se sentía seducido por la posibilidad de rodar un film sin guión y, por otro, su vieja pretensión de aproximar la ficción al documental ya se manifiesta en torno a la fecha de 1952, cuando preparaba el que debía haber sido su primer largometraje (Les Petites filles modèles) y que finalmente quedaría inacabado e incluso desaparecido hasta el momento (…)(…) Lo cierto es que una vez rodada la totalidad del metraje (…), Eric Rohmer decide guardar el celuloide hasta conseguir filmar en directo el fenómeno óptico y luminoso del “rayo verde”, cuya imagen necesitaba para cerrar el film (…) la búsqueda concluye (Navidades del 85) en una playa de Las Palmas de Gran Canaria, donde las cámaras lograron captar el último destello del sol poniente (…)Un desplazamiento astrológico y estacional (de la luna invernal al sol del verano) impulsa, por tanto, la filmación de El rayo verde, que en cierto aspecto podría considerarse como una prolongación de Las noches de la luna llena. No obstante, lo que Rohmer perseguía era, según palabras de Marie Rivière, “seguir a una chica que está sola e intentar comprender por qué no consigue sentirse a gusto con los demás”. Desde un principio, al parecer, el director ya manejaba la novela homónima de Julio Verne y tan sólo la escena final estaba decidida y prefijada, aunque tampoco escrita. Todo lo demás, a partir de pequeñas y mínimas precisiones marcadas por Rohmer sobre el sentido global que cada escena debía tener, se dejaba a la improvisación de los intérpretes (…)La película consigue organizar, a pesar de todo, la precisa evolución de su protagonista: una joven asediada por la soledad, que no tiene con quien pasar las vacaciones y describe, a lo largo de la narración, un viaje iniciático por el azar, la astrología y la cartomancia en dirección a la luz y la revelación. El rayo verde acaba desvelando la faceta más arriesgada y estimulante de su apuesta: la dimensión documental sobre actriz y personaje en vampírica simbiosis, fragmentada entre el verde (la esperanza) y el rojo (la pasión) que invaden las imágenes, tan aparentemente banal como los versos de Rimbaud elegidos así adrede por Rohmer para el proverbio de cabecera y convertida en vehículo de ese lirismo provocado por la ósmosis romántica (de inspiración alemana) entre la naturaleza y el interior de sí misma (…)(…) Empeñada en capturar el pálpito de la naturaleza y la respiración de la vida, la película es, sin embargo, una pequeña y cultivada pieza de cámara, donde muchas conversaciones están filmadas panoramizando de uno a otro interlocutor y donde los encuadres están más atentos a captar la espontaneidad de los gestos que al equilibrio de composiciones estéticas. De montaje seco y conciso, el relato avanza sobre grandes bloques, dentro de los cuales se tiende a la identificación entre tiempo fílmico y tiempo real.Más cercana a la etnología de Jean Rouch que a la “nouvelle vague”, las imágenes de El rayo verde dan la impresión de capturar a los seres y las cosas como si éstos no estuvieran allí para que la cámara los filmara. Probablemente, como dice Rohmer, porque “la observación, en cine, no es Balzac tomando notas; no es antes, es al mismo tiempo”. Así es posible que este singular capítulo de las “comedias y proverbios”, en abierta ruptura con los episodios precedentes, le permita a su autor aproximarse –más que nunca hasta entonces- “a sus admirados Murnau y Rossellini en sus obras más carnales y urgentes” como ha planteado Miguel Marías. (Texto de Carlos F. Heredero y Antonio Santamarina, Eric Rohmer, Cátedra, Madrid 1991)
Gloomy young Parisian Delphine (Marie Rivière) faces her summer alone when her best friend cancels their travel plans to stay with her new boyfriend. Determined to have her vacation, she tries a number of alternatives but feels left out at a family retreat, runs into a former lover at a ski resort, and becomes completely cowed by her unlikely companion on the French shore, an uninhibited Swedish vacationer who sunbathes nude and picks up men for one night stands---a far cry from the insecure Delphine. Willowy Rivière plays Delphine with a combination of romantic idealism, headstrong determination, and uncompromising (often debilitating) demands, an impossible standard that leaves her lonely and wanting until she meets a handsome young man at the train station on her way back to Paris. The two become charmed by one another and, giddy with anticipation, Delphine insists they watch the setting sun to see the legendary green ray (the French title of the film is "Le Rayon Vert") in an ephemeral conclusion both magical and tenderly human. Rohmer changed his shooting style completely for the fifth film in his "Comedies and Proverbs" series, creating the characters in collaboration with the actors and shooting with only a script outline to create a largely improvised portrait of Delphine, but the easy rhythms, the gentle naturalism, and Rohmer's genuine affection for his characters, foibles and all, continue in his tradition of smart, sensitive, and delightfully witty romantic comedies. --Sean Axmaker
"Tuve la idea de El rayo verde en octubre del 83 y la rodé en el verano del 84. Su génesis sólo duró, por tanto, un año, mientras que para otras películas ha podido durar hasta veinte. Mantuve una entrevista con Marie Rivière, grabándola con un magnetofón, en diciembre del 83. Es una película para la cual no he escrito nada. El estímulo vino de algo que había leído en un correo del corazón. Una mujer decía que se encontraba guapa, pero que los hombres no la miraban, aunque hacía todo lo posible para provocarlos. Esa situación me pareció trágica y divertida al mismo tiempo. Luego, en Biarritz, tomé conciencia del anonimato de la muchedumbre y me llamó la atención la cantidad de mujeres solas. (...) Podría decir que ésta es la más autobiográfica de mis películas. Todo el mundo ha experimentado la soledad. Es más fácil poner algo de uno mismo en una película en la cual estará disimulado (a mí me gusta estar disimulado). Como se sabe que la identificación no podrá ocurrir, resulta menos embarazoso. Así que, de alguna manera, podría decir: "Delphine soy yo". " Eric Rohmer
Subtìtulos castellano:
English subtitles:
-o-
Eric Rohmer en Arsenevich

PD: A Kris.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Como ver crecer una planta, igualito.

saynomoreglass dijo...

Jaja, en todo caso es ver crecer algo hermoso, no?

Anónimo dijo...

saynomoreglass, eres insospechadamente adorable.
mil gracias por el mar, por ese rayo verde. kbuuuu.

merlot dijo...

Muchas gracias por esta subida!

Anna dijo...

would you kindly recommend an appropriate programm to watch the movie? somehow the sound does not work with all the plug-ins i use (windows media, winump, realplayer, quicktime player). Would there be a problem with the file?.. Many thanks in advance! (i've been struggling to find this movie). Anna

Anna dijo...

...i've been really struggling, so i've just found the codec:) but thank you so much for putting the movie on-line! best, Anna

saynomoreglass dijo...

Sorry for the problems,Ana, greetings!!

sigmafloyd1967 dijo...

Hace un par de días conocí este blog y estoy asombrado por la cantidad y calidad de películas disponibles, se nota el amor y la dedicación que le ponen. Solo me queda agradecerles por compartir y felicitarlos por crear este espacio asombroso y a vos saynomoreglass por esta joya de Rohmer, gracias a vos e podido disfrutar de una de las películas mas hermosas de las historia del cine.
Muchas gracias.

saynomoreglass dijo...

Gracias a ti por la compañìa, sigma, y totalmente de acuerdo sobre la peli, una obra maestra absoluta. Un abrazo.

Hugo dijo...

Muchas gracias por postear esta película. En el libro de Verne se comenta que si una pareja observa el rayo verde vivirán felices toda la vida.
Es la primera que veo de Rohmer, merced a la sugerencia de una amiga. Buscaré más. Hasta luego.