28 julio 2009

William Wellman - The Ox-Bow Incident (1943)

Inglès/English I Subs: Castellano/English
75 min I Xvid 576x432 I 1166 kb/s I 118 kb/s vbr mp3 I 23.97 fps
700 MB
El asesinato de un ranchero rompe la aparente tranquilidad de un pueblo del oeste americano. Ausente el sheriff, los hombres del pueblo deciden formar una partida para encontrar a los culpables...
"Con The Ox-Bow Incident, Wellman trató un problema hasta entonces completamente ajeno al western, el de la relatividad de la justicia humana (...) Su mensaje perturbador no estaba hecho para seducir a las masas, sobre todo en época de guerra." Estas certeras líneas, debidas a Georges-Albert Astre y Albert-Patrick Hoarau en su libro El universo del western (págs. 237-238), definen muy bien el papel de esta obra maestra de William A. Wellman que se incrustó como una bala de grueso calibre en la conciencia social de miles de norteamericanos que, en tiempos bélicos, corrían a los cines a ver películas, y westerns, de acción y evasión. Wellman, uno de los clásicos menos ponderados de los de su generación, maestro en todos los géneros y en particular en el cine del Oeste (ahí están Aventuras de Búfalo Bill, Más allá del Missouri, la extraña Caravana de mujeres y, sobre todo, la hierática Cielo amarillo, para demostrarlo), se inspiró en una novela de Walter van Tilburg Clark sobre un linchamiento, adaptada con su habitual disciplina por Lamar Trotti, guionista, productor y mano derecha de Darryl F. Zanuck. Pero fue Henry Fonda, actor muy concienciado en aquella época, el auténtico instigador del filme.Cuenta Otto Friedrich en su libro La ciudad de las redes que "fue Henry Fonda, según parece, quien convenció a Darryl Zanuck de que hiciese The Ox-Bow Incident ("Conciencias muertas" en España) para satisfacer su deseo de hacer buenas obras. Cuando los dos se enfrentaron más tarde a propósito de planes futuros, y cuando Fonda dijo que quería hacer más películas como Las uvas de la ira y The Ox-Bow Incident, Zanuck sacó un libro de contabilidad de todas sus películas. 'Consúltalo', le dijo Zanuck. 'Entérate de lo bien que fue The Ox-Bow Incident.' Fonda miró el libro de contabilidad, vio que todas las cifras de la página estaban en rojo y salió de estampida del despacho, dando portazos a sus espaldas". El estudio, Fox, nunca se mostró muy contento con la película y, aunque no manipuló el trabajo de Wellman, amortiguó en lo posible las repercusiones ideológicas del filme limitando su estreno fuera del área estadounidense. Wellman estuvo unos años rodando productos bélicos como También somos seres humanos (The Story of G.I. Joe, 1945) y alegatos anticomunistas como El telón de acero (Iron Curtain, 1948), obras nada desdeñables, por otra parte.Este mensaje perturbador al que hacían alusión Astre y Hoarau ofrecía un duro alegato contra el linchamiento, planteando el relato con ética diáfana y estilo desnudo y conciso. La planificación, admirablemente reposada, y los actores, admirablemente contenidos, están al servicio de un discurso sin falsas apologías, seco y cortante como pocos. Wellman sabía de qué estaba hablando y eligió el más funcional y directo de los caminos para mostrarlo.El paisaje, tratado por Wellman en líneas generales como detonante casi geométrico de acciones y sentimientos, es en The Ox-Bow Incident simples retazos de un territorio arisco y desértico: polvo, suelo rocoso, cielos espectrales, árboles de ramaje retorcido dispuestos servicialmente para ahorcar a los forajidos, pueblos desolados y silenciosos. Nada parece vivo, todo invita a la tragedia. Y ésta se produce de la forma más sencilla, cuando tres hombres son capturados y acusados del asesinato de un ranchero. A pesar de los denostados intentos para demostrar su inocencia, los tres hombres son sumarialmente juzgados y colgados por la patrulla que comanda un viejo general sudista. Sólo algunos (el héroe anónimo que encarna Henry Fonda) intentan oponerse al linchamiento. Completado su sórdido trabajo, los miembros de la patrulla descubren que el ranchero presuntamente asesinado está vivo. Los cuerpos cuelgan calientes de los árboles. El asesinato legalizado pesará sobre las conciencias de una docena de hombres. Su líder, el viejo oficial que rindió servicios al Sur, opta por suicidarse. Henry Fonda parte con su amigo de la ciudad. El resto queda silencioso, junto a la barra maltrecha del bar.The Ox-Bow Incident ha sido considerada en varias ocasiones como una película formalmente sumarial, un filme de tesis cuyo alegato contra el linchamiento predomina sobre cualquier otra consideración. Cierto que Wellman planteó la película como una disquisición moral sobre la injusticia, remarcando todos y cada uno de los componentes del guión (posicionamiento del personaje de Fonda, características diversas del grupo de linchadores, las reacciones opuestas de los tres acusados, la captura, la acusación, el juicio, el ahorcamiento, la verdad, la imposibilidad de remediar lo hecho) que ilustraban el alegato. Pero en ningún momento puede decirse que The Ox-Bow Incident sea un filme teatral, de puesta en escena plana y dominio absoluto de la palabra sobre la imagen. Dos soberbias escenas lo demuestran. En la primera, cuando Fonda lee la carta de despedida a su esposa de uno de los linchados, Dana Andrews, Wellman realiza una planificación singular: vemos, en primer término, al compañero de Fonda, su boca queda cortada por debajo del encuadre, sólo apreciamos la expresión de sus ojos; al fondo del encuadre, por el contrario, vemos los labios de Fonda que se mueven, ya que el ala del sombrero de su amigo le tapa los ojos: la boca sella un sentimiento imposible de despedida, los ojos escuchan. En la segunda, Wellman encuadra de la forma más opresiva posible al grupo de linchadores en el bar, después de saber que han colgado a unos inocentes. Como ya hemos dicho antes, la planificación está siempre al servicio del discurso. Todos los personajes tienen los ángulos de cámara, sombras y contornos que se merecen. The Ox-Bow Incident, filme mayúsculo sobre la intransigencia y el salvajismo inherente a una arcaica concepción de la ley y la justicia en el Oeste de los pioneros, es también una tragedia visual planteada con el más depurado de los estilos.Sus primeros planos cerrados, sombríos, de víctimas y verdugos, o esos planos generales de todos comiendo e incluso riendo junto al árbol del que penden las tres sogas aún vacías (extraña convivencia forjada por la más cruel de las circunstancias), son de los que dejan huella imborrable. La atención del espectador hacia este western social estaba, con Wellman tras la cámara, asegurada. (Texto de Quim Casas, en "El western. El género americano", Barcelona, Paidós)
The Ox-Bow Incident (1943) is a grim, low-budget Western masterpiece from director William A. Wellman - based upon the famed novel by Walter Van Tilburg Clark of the same name. Produced and written for the screen by Lamar Trotti, this is an intense, blunt, and downbeat examination of frontier 'justice' with simple characters that represent various philosophical stances, opinions, or attitudes. It is an authoritative indictment of angry mob rule and violence that lead to a brutal lynching of three suspicious outsiders - all innocent of the trumped-up charges. When seen by American audiences in the early 1940s during the progress of World War II, the implication was obvious that Hitler's evils in Europe could also inhabit the ethos of the sacred American/western frontier. In this film, Henry Fonda plays a more passive individual when compared to his portrayal of Juror # 8 in a jury room in 12 Angry Men (1957). Although Fonda was given top billing in the film, he worked for scale and his character role was underplayed within the ensemble cast. The film's making was a labor of love for all involved, and Fonda helped to raise funding for it. (Tim Dirks)
"No puede existir la civilizaciòn a menos que la gente tenga una conciencia." William Wellman
Enlaces:

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NOTA: Esta Pelìcula es una amable contribuciòn de mi amigo Narcolepsico de Exvagos

3 comentarios:

Narcolepsico dijo...

Gracias Say, ya sabes que todo lo mío es tuyo (por lo menos las películas) ;-D
Mi primera visita al blog, seguro no la última.
Gracias a todos los que lo haceis posible, muy buena gente veo.
Saludos.

scalisto dijo...

Gracias por la bonita contribución, Narcolepsico!

chicharro dijo...

The Ox-Bow Incident de William Wellman, recuperada