10 marzo 2009

Glauber Rocha - Terra em Transe (1967)

Portuguès/Portuguese I Subs: Castellano/English
106 min I Xvid 592x384 I 787 kb/s I 1o3 kb/s vbr mp3 I 23.97 fps
701 MB
Una de las mayores críticas al sistema político y social de Latinoamerica jamás realizado. Por esas sintonías de genio, fue lanzada en el mismo año en que Godard hizo "Weekend". En un país imaginario (El Dorado) se mueven tres personajes: Un demagogo fascista, un político reformista y un intelectual, con conductas opuestas, pero que finalmente se manifestarán y actuarán de la misma forma.
"Como el caudillo, el artista populista se siente padre del pueblo: 'hablar con simpleza para que el pueblo entienda', (...) 'crear cosas simples para un pueblo simple'. El pueblo no es simple. Aún estando enfermo, hambriento y analfabeto, el pueblo es complejo. El artista paternalista idealiza los tipos populares como sujetos fantásticos que aun en la miseria poseen su filosofía y, pobrecitos, tienen sólo la necesidad de formarse un poco de 'conciencia política'. El arte populista trata de justificar su primitivismo con una 'buena conciencia'. El artista populista afirma siempre: 'no soy un intelectual, estoy con el pueblo, mi arte es bello porque comunica', etc. Pero ¿qué comunica? Comunica las alienaciones mismas del pueblo. Comunica al pueblo su mismo analfabetismo, su misma vulgaridad, nacida de una miseria que lo lleva a considerar la vida con desprecio." Esto dijo Glauber Rocha en 1968. Un año antes había filmado ese antídoto cinematográfico que es Tierra en trance. (Tomás Binder)
"La filmé con repulsión. El montajista me dijo que no había ni un solo plano bonito. Todos los planos son feos, porque trata sobre personas perjudiciales y sobre un paisaje podrido en falso barroco. Los que antes me han llamado genio, ahora me llaman imbécil. Devuelvo la genialidad y la imbecilidad. Soy un intelectual subdesarrollado como sus señorías, pero frente al cine y la vida tengo al menos el valor de proclamar mi perplejidad. El cine no me interesa de la manera en que les interesa a ustedes. El cine es para mí un medio, incluso para mi suicidio, pero también podría ser una pistola. Yo tengo el valor de apretar el gatillo, ustedes no tienen siquiera la humildad de analizar un filme nuevo que no respeta las ideas tradicionales de los maestros del cine, que han formado su tranquilo aprendizaje. De hoy en adelante, los dispenso de su opinión sobre mis filmes pasados y futuros. Con la seguridad de quien afronta sus propios riesgos hacia un camino que no es ni el del servilismo, ni el de la impotencia, ni el de la contemplación, les contesto con una frase de mi amigo y maestro Heitor Villalobos: “Mis obras son cartas a la posteridad, de las que no espero respuesta”. Terra em transe no es genial porque no es de ninguno de aquellos cineastas que les gustaría encontrar para hacer sus indagaciones y sus morbosos análisis. Terra em transe soy yo, Glauber Rocha, de 28 años, brasileño, probablemente víctima de algunas enfermedades físicas y mentales contraídas de nuestra fauna y flora. Entre la gloria de Deus e o diabo na terra do sol y el fracaso de Terra em trase, quien queda soy yo: no hago filmes, estoy construyendo una obra. La historia sin comienzo ni final, llena de sonido y de furia, y que no significa absolutamente nada, tiene más significación que sus teorías generadas en la vejez de sus mitos infantiles. No ha sido necesario que ciertos críticos internacionales, en Cannes, dieran un premio a Terra em transe para que yo tuviera certeza acerca de la originalidad y la significación de este filme. No profeso respeto alguno por la cultura europea y, al mismo tiempo, considero que nuestra cultura comienza desde cero. Comienza de la historia generada por el hambre. La palabra portuguesa transe alude un estado de convulsión desvelada que asaltaba a la conciencia creadora, le daba su verdadero impulso y no permitía que la obra realizada se independizase de los espasmos que la habían originado. Nuestra originalidad es nuestra hambre, de la que proceden todas nuestras miserias. La expresión cultural auténtica del hambre es la violencia. La estética de la violencia es revolucionaria, no primitiva. En esta fase, incluso el colonizador deberá prestar atención al colonizado. Sin embargo, esa violencia no es concitada por el odio, sino por el amor, por una amor de la acción, del cambio." Glauber Rocha
"Terra em Transe" is feverish, urgent, frantic, but not preachy or self-righteous: it's uncompromisingly dialectical and that's one of its best qualities. It's the work of a lucid, angst-filled, courageous 28 year-old filmmaker trying to think out the socio-political complexity of his own country and times, trying to make a contribution as an artist. Glauber boldly confronted censorship with his clear allusions to Brazilian military regime and the "subversive" revolutionary counter-actions that were beginning to take shape in 1967 and would explode in 1969 through the mid-1970s. The military censors vetoed the exhibition and distribution of "Terra...", eventually liberated because it was invited to compete at Cannes (where it won 2 prizes) and Locarno (where it triumphed as Best Film) and the military feared a negative international repercussion of the affair.
Subtìtulos castellano:
English subtitles:

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace tiempo que tenía ganas de verla. ¡Gracias por subirla!

saynomoreglass dijo...

De nada!! Una alegrìa que la encontraras aquì, abrazos!!

nelu dijo...

Ya terminé de bajarla. ¡Muchas gracias!

saynomoreglass dijo...

De nada, nelu, abrazote!!

merlot dijo...

Muchas gracias por esta subida!!!

saynomoreglass dijo...

Ehh merlot siempre es una alegrìa tu visita, gracias a ti!!

jotarapidup dijo...

me llevo también esta otra de glauber Rocha

gracias por subirla

saludos